El campeonato internacional de fútbol celebrado en 2026 impulsó el consumo en la Ciudad de México, pero sus beneficios no se distribuyeron de manera uniforme entre los pequeños negocios familiares. La diferencia no radicó únicamente en el incremento de las ventas, sino en la preparación de las empresas para atraer nuevos clientes y convertir la derrama económica en oportunidades de crecimiento de largo plazo.
Así lo concluye el Estudio del impacto del Mundial 2026 sobre los pequeños negocios familiares de México, elaborado por Concanaco Servytur en colaboración con Canacope Ciudad de México y Airbnb, el cual analizó si los beneficios económicos del torneo ocurrieron de forma espontánea o fueron resultado de estrategias de capacitación y fortalecimiento empresarial.
Como parte de este esfuerzo, entre enero y abril de 2026, 400 micro, pequeñas y medianas empresas participaron en el Programa Mundial MiPyMEs, integrado por once sesiones gratuitas sobre digitalización, comercialización, formalidad, ventas y operación. Los participantes recibieron herramientas para fortalecer su presencia en mapas digitales, implementar pagos electrónicos, ofrecer atención por mensajería, emitir facturas y mejorar aspectos de seguridad e higiene.
Los resultados muestran que 72% de los comercios consultados incrementó sus ventas gracias al consumo relacionado con los partidos, mientras que entre los negocios vinculados al turismo de experiencia únicamente 19% reportó un crecimiento.
El estudio también encontró que la preparación permitió atraer nuevos visitantes. El 29% de los negocios participantes recibió viajeros durante el torneo, frente al 17% de los establecimientos que no formaron parte del programa. Este resultado benefició especialmente a comercios y empresas de servicios ubicados fuera de los circuitos turísticos tradicionales.
En este proceso, los anfitriones de plataformas de alojamiento de corta estancia ayudaron a conectar a los visitantes con fondas, cafeterías, mercados y comercios de barrio mediante recomendaciones locales. De acuerdo con Concanaco Servytur, esta vinculación permitió ampliar la derrama económica hacia zonas que habitualmente quedan fuera de los principales recorridos turísticos.
Sebastián Colín, director de Asuntos Públicos para Airbnb en México, señaló que durante los grandes eventos la derrama en comercios locales puede aumentar más de 50% y afirmó que por cada peso destinado al hospedaje se generaron seis pesos adicionales en negocios cercanos a los alojamientos.
Más allá de las ventas obtenidas durante el torneo, el estudio identificó efectos de mayor permanencia. Entre las empresas participantes que contrataron personal, la mitad de las nuevas plazas fueron permanentes, mientras que en los negocios que no participaron las contrataciones fueron principalmente temporales.
Los investigadores documentaron casos como el de un establecimiento en Coyoacán que duplicó sus ventas, recibió viajeros y creó 14 empleos permanentes, así como otro negocio en Iztapalapa que incorporó personal de planta y amplió su cartera de clientes.
El estudio concluye que el impacto económico de un evento internacional depende de la capacidad para preparar a los pequeños negocios, mejorar su visibilidad y conectarlos con nuevos consumidores. Por ello, recomienda fortalecer las alianzas público-privadas, extender este modelo a otras ciudades y mantener el acompañamiento a las mipymes para que la derrama económica llegue a más comunidades y se traduzca en beneficios duraderos.


