Con la apertura del primer ForwardFarm de México, Bayer y Rancho Hontoria buscan convertir la agricultura regenerativa en una experiencia práctica para productores, investigadores y especialistas. El nuevo espacio, ubicado en Querétaro, se integra a la red global Bayer ForwardFarming, presente en más de diez países, con el propósito de demostrar en condiciones reales de producción cómo la innovación y la tecnología pueden incrementar la productividad agrícola mientras contribuyen a conservar los recursos naturales.
La iniciativa llega en un contexto de crecientes desafíos para el campo mexicano. El cambio climático, caracterizado por sequías cada vez más intensas y frecuentes, la volatilidad de los mercados internacionales y un entorno geopolítico más complejo están modificando las condiciones para la producción de alimentos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la sequía fue el principal factor de pérdida para las unidades de producción agropecuaria en 31 de las 32 entidades del país. Además, entre las explotaciones afectadas por factores climáticos o biológicos, el 72.2% reportó pérdidas relacionadas con este fenómeno. A ello se suma que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) estima que el 56.7% del territorio nacional presenta algún grado de degradación del suelo, mientras que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula que plagas y enfermedades ocasionan pérdidas de hasta 40% de la producción mundial de cultivos cada año.
Frente a este escenario, el ForwardFarm mexicano busca mostrar cómo distintas herramientas pueden integrarse en un mismo sistema agrícola. Durante tres años, Bayer realizó pruebas en el país que registraron incrementos de hasta 25% en la productividad y reducciones de hasta 30% en el consumo de agua mediante la aplicación de prácticas de agricultura regenerativa.
El modelo incorpora técnicas como labranza mínima, cultivos de cobertura y rotación de cultivos para conservar la humedad del suelo y reducir la erosión. También integra soluciones de agricultura digital como FieldView, plataforma que analiza información de cada parcela para apoyar la toma de decisiones, y CARLOTA, un sistema que combina sensores e imágenes satelitales para optimizar el riego. En México, ambas herramientas operan en más de 52,000 hectáreas y CARLOTA ha contribuido al ahorro de 18.7 millones de metros cúbicos de agua.
Asimismo, el centro incorpora el sistema VITALA/Preceon para maíz de baja estatura, que permite establecer entre 20% y 30% más plantas por hectárea y mejora la estabilidad de los cultivos frente a vientos fuertes. El esquema también contempla estrategias de manejo integrado para la protección de cultivos mediante prácticas agronómicas, productos biológicos y nuevas moléculas, además de capacitación para el uso responsable de insumos agrícolas.
Rancho Hontoria fue elegido como sede del proyecto por su trayectoria de casi un siglo en la actividad agropecuaria y por el modelo desarrollado por la familia Rubín, que combina agricultura y ganadería con la incorporación continua de nuevas tecnologías. Con esta alianza, Bayer busca que el conocimiento generado en el campo demostrativo contribuya a acelerar la adopción de prácticas regenerativas y fortalezca la productividad y resiliencia de la agricultura mexicana.


