El miércoles se dio a conocer la inflación de julio en Estados Unidos, la cual estuvo en línea con lo esperado por el mercado. La inflación general disminuyó a 3.4% desde el 3.5% anterior, mientras que la subyacente bajó a 2.5% desde 2.6%. En su comparación mensual, los precios aumentaron apenas 0.1%, mientras que el componente subyacente avanzó 0.2%.
El dato apoyó la postura de la mayoría de los integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto de mantener sin cambios la tasa de interés por el momento. Cabe recordar que, en la reunión de julio, la decisión fue tomada por nueve votos contra tres, ya que tres miembros preferían un aumento de 25 puntos base.
La inflación al productor publicada el jueves también ayudó: el índice general permaneció sin cambios durante julio, aunque su componente subyacente avanzó 0.4%, recordándonos que las presiones inflacionarias todavía no han desaparecido por completo.
Después de estas cifras, la probabilidad de un aumento de 25 puntos base en septiembre disminuyó hasta aproximadamente 32%, desde cerca de 44% la semana anterior. Esto provocó un debilitamiento del dólar frente a varias divisas, incluido el peso mexicano.
El viernes, el tipo de cambio intentó perforar el nivel psicológico de 17.00 pesos y alcanzó un mínimo de 16.9750, nivel no observado desde el 31 de mayo de 2024, apenas dos días antes de las elecciones presidenciales en México. Después de aquellos comicios, la composición del Congreso y la posibilidad de aprobar reformas constitucionales elevaron la incertidumbre y detonaron una fuerte depreciación del peso. Aunque el contexto actual es muy diferente, aquella referencia confirma la importancia técnica e histórica de esta zona.
Esta semana, la atención estará centrada en las minutas de la reunión de julio del FOMC, que se publicarán el miércoles. El mercado buscará conocer si la preocupación por la inflación es compartida por más participantes o si el respaldo a un aumento de tasas continúa limitado a los tres miembros que votaron en contra de mantenerlas sin cambios. También será importante observar cómo evalúan el debilitamiento reciente del mercado laboral y el riesgo de nuevas presiones sobre los precios.
En cuanto al calendario económico, este lunes el índice manufacturero Empire State de Nueva York aumentó a 20.6 puntos, su lectura más elevada en más de cuatro años. El martes conoceremos los inicios de construcción, los permisos y la producción industrial; el jueves se publicarán el índice manufacturero de la Reserva Federal de Filadelfia y las solicitudes de apoyo por desempleo; finalmente, el viernes se darán a conocer los PMI preliminares de manufactura y servicios
Salvo alguna sorpresa en las minutas o en los indicadores económicos, podríamos observar una semana de menor volatilidad, con los operadores preparándose para el simposio de Jackson Hole, que se llevará a cabo del 27 al 29 de agosto. Ahí, el mercado buscará señales más claras sobre el rumbo de la política monetaria y, particularmente, sobre la reunión de septiembre.
Para esta semana espero un rango de operación entre 16.85 y 17.25 pesos por dólar, con 17.00 como principal eje. Técnicamente, la cotización se encuentra por debajo del promedio móvil de 200 meses, ubicado alrededor de 17.1350, aunque será necesario esperar al cierre mensual para confirmar una señal de mayor relevancia.
Por otra parte, el índice de fuerza relativa, o RSI, se está acercando a zona de sobreventa en la gráfica diaria, por lo que no descartaría un rebote hacia 17.13–17.15 y posteriormente hacia la parte alta del rango, en 17.25. En sentido contrario, una ruptura confirmada de 16.95 podría abrir la puerta para buscar el soporte de 16.85.


