agua FUNO
Crédito: Manki Kim vía Unsplash

FUNO reduce 64% su consumo de agua por metro cuadrado desde 2018

FUNO plantea que una gestión más eficiente del agua puede contribuir a desarrollar inmuebles y comunidades con mayor capacidad de adaptación.
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En medio de una creciente presión sobre los recursos hídricos, Fibra Uno (FUNO) reportó una reducción de casi 64% en su consumo de agua por metro cuadrado ocupado desde 2018, como parte de una estrategia enfocada en mejorar la eficiencia hídrica de su portafolio inmobiliario.

La empresa también registra un avance de 41% hacia su objetivo de reutilizar 30% de sus aguas residuales para 2030. Estos resultados cobran relevancia durante la Semana Mundial del Agua 2026, cuyo eje es “Agua para las personas y el progreso”, con énfasis en seguridad hídrica, resiliencia y adaptación de ciudades y comunidades ante una mayor presión sobre los recursos naturales.

Durante 2025, FUNO trató 580,570 metros cúbicos de agua mediante 66 Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTARs) distribuidas en su portafolio. Este volumen equivale aproximadamente a 232 albercas olímpicas.

Una parte del agua procesada se reutiliza en actividades que no requieren agua potable, como el riego de jardines y el funcionamiento de sanitarios. El volumen restante es descargado, ya tratado, a la red de alcantarillado, lo que contribuye a disminuir su carga contaminante.

Gonzalo Robina, director general adjunto de Fibra Uno, señaló que la eficiencia hídrica requiere medidas constantes y destacó la integración de infraestructura, tecnología y disciplina operativa para reducir consumos, prevenir fugas y ampliar el reúso del recurso.

Entre las acciones implementadas se encuentra el monitoreo permanente del consumo, mediante herramientas de seguimiento que permiten identificar oportunidades de eficiencia y detectar variaciones capaces de anticipar fugas o consumos atípicos.

En materia de infraestructura, la compañía ha incorporado mobiliario hidrosanitario de bajo consumo, como sanitarios, mingitorios y grifos, además de tecnologías orientadas a optimizar el uso del agua.

Las inspecciones periódicas y los programas de mantenimiento preventivo forman parte de la estrategia para identificar y corregir fugas antes de que ocasionen pérdidas significativas. A estas medidas se suman sistemas de captación de agua pluvial y acciones destinadas a mejorar el funcionamiento de los sistemas de drenaje.

FUNO también trabaja en la optimización y rehabilitación de sus plantas de tratamiento, con el propósito de elevar su desempeño y garantizar el cumplimiento de la normativa aplicable para la descarga de aguas residuales. El tratamiento en sitio permite reincorporar parte del agua al ciclo operativo de los inmuebles en actividades que no requieren agua potable.

El siguiente desafío será ampliar estas soluciones para alcanzar la meta establecida para 2030. Para la compañía, llegar a 30% de reúso implicaría utilizar el recurso más de una vez y disminuir la cantidad de agua potable necesaria para operar sus inmuebles.

En un contexto de retos crecientes para la seguridad hídrica, FUNO plantea que una gestión más eficiente del agua puede contribuir a desarrollar inmuebles y comunidades con mayor capacidad de adaptación.