Ante el reto de que durante las próximas décadas el mundo construirá cada mes el equivalente a una ciudad del tamaño de Nueva York, Holcim México y Geocycle, su negocio especializado en gestión de residuos, analizaron los desafíos que enfrenta el país para avanzar hacia ciudades más sostenibles.
Durante el foro de alta dirección “Evolución hacia ciudades más sostenibles”, realizado en la Residencia del Embajador de Suiza en México, Alain Gaschen, representantes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Agencia de Gestión Integral de Residuos de la Ciudad de México (AGIR), ECOCE y Nestlé abordaron las oportunidades derivadas de la evolución del marco regulatorio de economía circular.
Uno de los principales temas fue la necesidad de fortalecer modelos de gestión de residuos que privilegien el reciclaje y la valorización mediante soluciones seguras, sostenibles y de gran escala que reduzcan la disposición final. En este contexto, la adopción de la Ley General de Economía Circular representa una oportunidad para ampliar la colaboración entre autoridades, municipios, empresas y proveedores especializados.
México genera más de 50 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos cada año y únicamente 5% recibe algún tipo de tratamiento, de acuerdo con datos recientes de la Semarnat. Frente a este escenario, Geocycle ofrece alternativas para gestionar residuos que no pueden ser reciclados, con procesos que permiten transformarlos en recursos aprovechables en la producción de cemento.
“Para Holcim México, la sostenibilidad no es una agenda separada del negocio: es nuestra forma de hacer negocio”, afirmó Christian Dedeu, CEO de Holcim México. El directivo destacó que la colaboración entre política pública, tecnología y capacidad industrial resulta necesaria para convertir los residuos en recursos.
En los últimos cinco años, Holcim ha invertido más de 500 millones de dólares en México para impulsar innovación, eficiencia operativa y nuevos negocios, incorporando criterios de sostenibilidad y descarbonización.
Parte de esta inversión se refleja en las operaciones de Geocycle, que cuenta con siete plantas en México y gestiona anualmente más de 600,000 toneladas de residuos. Mediante el coprocesamiento térmico, algunos materiales que no tienen alternativas de reciclaje tradicional pueden convertirse en combustibles alternativos para la fabricación de cemento, mientras que otros pueden utilizarse como materias primas alternas.
A esta infraestructura se suma un proyecto en Tecomán, Colima, diseñado para procesar más de 45 mil toneladas anuales de biomasa azucarera. El sistema aprovecha residuos generados localmente para producir una fuente alternativa de energía destinada a la fabricación de cemento, al tiempo que disminuye la disposición de residuos y el uso de combustibles fósiles.
Oscar Rivas, director de Geocycle, señaló que la estrategia busca complementar las cadenas tradicionales de reciclaje y apoyar a las industrias en el cumplimiento de sus objetivos de sostenibilidad.
En el sector de la construcción, Holcim también desarrolla soluciones para reincorporar materiales al ciclo productivo mediante ECOCycle. Esta tecnología permite procesar Residuos de Construcción y Demolición en centros ubicados en Arvide, Vallejo e Iztapalapa, en el Valle de México.
El país genera más de 10 millones de toneladas de escombros al año. A través de ECOCycle, Holcim puede incorporar hasta 10% de agregados reciclados en la producción de nuevo concreto, reduciendo la necesidad de extraer recursos vírgenes.
La combinación de Geocycle y ECOCycle permite abordar dos vertientes del problema: valorizar residuos no reciclables mediante coprocesamiento y reincorporar materiales de demolición al proceso productivo. Con ello, Holcim México busca consolidar un modelo en el que los residuos puedan convertirse, cuando las condiciones técnicas lo permiten, en recursos para las industrias, las ciudades y las comunidades.


