Reuters.- La oferta y demanda mundiales de petróleo parecen destinadas a descender más de lo previsto este año, según afirmó el viernes la Agencia Internacional de la Energía, ya que la falta de avances para poner fin al conflicto en Oriente Medio retrasa el restablecimiento de los flujos normales en el golfo Pérsico hasta 2027 y provoca una fuerte subida de los precios de los combustibles.
Ahora se prevé que la oferta mundial en 2026 disminuya en 5.7 millones de barriles por día (bpd), o cerca del 6%, según indicó la AIE —que asesora a los países industrializados— en un informe mensual. Esta cifra supone un alza respecto a la caída en torno al 4% prevista antes.
El aumento de los ataques contra petroleros en las rutas marítimas de Oriente Medio ha contribuido a que los precios del crudo se acerquen esta semana a los 110 dólares por barril por primera vez desde mayo.
Los productos refinados han subido de forma aún más brusca, y combustibles como el gasóleo han alcanzado máximos históricos, ya que el conflicto en Oriente Medio y el enfrentamiento entre Rusia y Ucrania están dañando las refinerías petroleras.
Aunque la demanda se está debilitando bajo el peso de los elevados precios de los combustibles, la oferta está cayendo aún más rápido, lo que obliga a que las existencias se agoten a un ritmo récord.
Las existencias mundiales se redujeron en 3.1 millones de bpd en agosto, según la AIE, hasta un nivel que no se veía desde 2023.
“Hasta ahora, las reservas han desempeñado un papel crucial en el equilibrio del mercado”, señaló la AIE, que asesora a los países industrializados, en un informe mensual. “Con las reservas en descenso y el sistema mundial de refino al límite de su capacidad, la necesidad de avanzar en la resolución del conflicto en Oriente Medio —y de la guerra entre Rusia y Ucrania, que ya cumple su quinto año— es mayor que nunca para evitar un mayor endurecimiento del mercado”.
Los ataques contra las instalaciones energéticas saudíes y el bloqueo estadounidense a Irán han reducido el bombeo del grupo de productores OPEP+, que descendió en agosto en 1,8 millones de bpd, a 38,8 millones, según el reporte de la AIE.
Asimismo, indicó que el suministro de Arabia Saudita se redujo en 2,3 millones de bpd, a 6 millones, en agosto, un mínimo de más de tres décadas, tras varios ataques que afectaron al funcionamiento de las instalaciones y las rutas marítimas.
Grupos vinculados a los hutíes atacaron buques que transitaban por Bab el-Mandeb, la refinería de Jazan y el tráfico marítimo cerca de Yanbu, mientras que milicias respaldadas por Irán en Irak utilizaron ataques con drones para golpear el complejo de procesamiento de petróleo de Abqaiq.
Los hutíes, alineados con Irán, tomaron el control del puerto yemení de Moca el jueves, lo que supone una amenaza adicional para el tráfico del mar Rojo.
Recuperación en 2027
La demanda petrolera también está cayendo más de lo previsto, en parte debido a los precios récord del combustible. Este año descenderá en 2.5 millones de bpd, según la AIE, una cifra superior a su previsión anterior, que apuntaba a un descenso de 1.6 millones.
Por el contrario, la OPEP sigue esperando que la demanda mundial crezca este año, aunque el jueves rebajó su previsión por quinto mes consecutivo. La Organización de Países Exportadores de Petróleo prevé ahora que la demanda aumente en 380,000 bpd en 2026.
Ambos organismos prevén un repunte del consumo de combustible el año que viene. La AIE espera que la demanda aumente en 2,6 millones de bpd en 2027 y la OPEP prevé un aumento similar de 2,36 millones.


