Conseguir el primer empleo formal continúa siendo uno de los principales desafíos para los jóvenes en México. Aunque la educación superior mejora las perspectivas económicas, terminar una carrera no elimina obstáculos como la falta de experiencia, orientación profesional, contactos y acceso directo a las empresas.
En México viven 30.4 millones de personas de entre 15 y 29 años, equivalentes a 23.3% de la población. Durante el primer trimestre de 2025, 15.9 millones trabajaban o buscaban incorporarse al mercado laboral, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Las condiciones de entrada al mercado laboral son particularmente complejas para este grupo. La tasa de desocupación juvenil alcanzó 4.8%, casi el doble del 2.5% registrado entre la población general. Además, 58.8% de los jóvenes ocupados trabajaba en la informalidad, frente a 54.3% a nivel nacional.
A este escenario se suma la desconexión de una parte de la población joven respecto a la educación y el empleo. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que alrededor de 3% de las personas de 18 a 24 años no estudiaba y buscaba empleo, mientras cerca de 16% no estudiaba ni participaba en la fuerza laboral. En conjunto, ambos grupos representan aproximadamente 19%.
La educación superior mantiene, sin embargo, un impacto económico relevante. Según Compara Carreras 2026, del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), las personas con estudios superiores ganan en promedio 74% más que quienes concluyeron únicamente el bachillerato.
El mercado laboral también demanda perfiles que combinen conocimientos técnicos con competencias digitales, habilidades interpersonales, adaptación, resolución de problemas y aprendizaje continuo. Por ello, la formación académica requiere complementarse con experiencia práctica y orientación profesional.
En este contexto, INROADS de México plantea un modelo basado en mentoría, desarrollo de habilidades, experiencia laboral y vinculación empresarial. Desde 1996, la organización ha impulsado a más de 51 mil jóvenes y establecido relaciones con 372 empresas. Entre sus aliados se encuentran Amazon, Cisco, Banamex, Santander, Colgate-Palmolive, HP, Mattel, Warner Bros Discovery y Grupo Peña Verde.
Uno de sus principales indicadores es que 90% de los jóvenes logra ser contratado después de concluir su becariado. Para la organización, facilitar experiencias laborales acompañadas puede ayudar a reducir las barreras de entrada y, al mismo tiempo, permitir que las empresas identifiquen y desarrollen talento desde etapas tempranas.


