La posible fusión entre Volaris y Viva Aerobus entra en una etapa en la que la distribución de rutas, la capacidad disponible y el uso de los espacios de operación en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) adquieren mayor relevancia, en un mercado donde ambas aerolíneas concentran una parte importante del tráfico nacional.
La operación contempla la creación de Grupo Más Vuelos, una nueva sociedad controladora en la que Volaris y Viva Aerobus tendrán una participación de 50% cada una. Las dos aerolíneas mantendrán sus respectivas marcas y certificados de operación, mientras la nueva estructura concentrará funciones corporativas y permitirá coordinar parte de sus recursos.
El proyecto reúne una flota de 251 aeronaves de la familia Airbus A320, 86 destinos y 324 rutas, con capacidad para operar hasta 991 vuelos diarios, de acuerdo con la información presentada por las compañías cuando anunciaron la operación.
La dimensión de la fusión coloca bajo revisión la coincidencia de rutas entre ambas aerolíneas y el efecto que tendría una eventual reducción de capacidad en algunos mercados. La integración permitiría reorganizar aeronaves entre destinos, pero también abre la posibilidad de que algunas rutas dejen de operar si las dos compañías consideran que ya no existe espacio para mantener la misma oferta.
Rutas y tarifas, en el centro del análisis
Volaris y Viva compiten en numerosas rutas nacionales, principalmente dentro del segmento de bajo costo. La combinación de sus redes modificaría la cantidad de opciones disponibles para los pasajeros en aquellos mercados donde actualmente ambas aerolíneas operan.
El comportamiento de las tarifas adquiere relevancia porque una menor oferta en determinadas rutas podría modificar los precios disponibles para los viajeros. Volaris reportó un incremento de alrededor de 25% interanual en sus tarifas durante el segundo trimestre de 2026, particularmente en vuelos transfronterizos.
La evolución de los precios después de una eventual integración dependerá de la capacidad que permanezca disponible, de la competencia de otras aerolíneas y de las decisiones que tome el nuevo grupo sobre su red.
La operación también ocurre en un momento en que ambas compañías enfrentan restricciones en la disponibilidad de aeronaves por las revisiones de motores Pratt & Whitney que afectan a parte de la flota Airbus A320neo. Este problema ha limitado la capacidad de distintas aerolíneas desde 2023 y ha obligado a modificar planes de crecimiento y utilización de aeronaves.
El AICM, un recurso limitado
Los espacios de operación en el AICM representan otro elemento relevante para la revisión de la fusión. El aeropuerto trabaja con una capacidad limitada de slots, los horarios asignados para despegues y aterrizajes, particularmente en los periodos de mayor demanda.
La combinación de las operaciones de Volaris y Viva modificaría la distribución de esos espacios dentro de la red de ambas aerolíneas. La revisión, por tanto, no se limita a identificar las rutas en las que coinciden, sino también a determinar cómo utilizan la infraestructura aeroportuaria y qué capacidad conservarían en los horarios con mayor demanda.
El escenario actual también es distinto al que existía cuando las autoridades revisaron otras alianzas entre aerolíneas. El sistema aeroportuario del Valle de México incorporó al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), mientras que Mexicana de Aviación regresó al mercado nacional y el AICM mantiene restricciones de capacidad.
Volaris y Viva tienen presencia tanto en el AICM como en el AIFA, por lo que la distribución de vuelos entre ambos aeropuertos forma parte del contexto en el que se analiza la operación.
Una fusión de gran escala
Volaris y Viva anunciaron la creación de Grupo Más Vuelos en diciembre de 2025. La operación está planteada como una combinación entre iguales y contempla mantener separadas las operaciones comerciales de las dos aerolíneas.
La nueva estructura reuniría una de las mayores redes de bajo costo del mercado mexicano. En conjunto, ambas compañías tendrían alrededor de 73% del tráfico aéreo nacional, de acuerdo con los datos citados en los análisis sobre la operación.
La magnitud de la integración explica el proceso regulatorio que todavía está pendiente en México. Estados Unidos y Colombia ya autorizaron la operación, mientras que en México la Comisión Nacional Antimonopolios mantiene el análisis de la transacción.
Los accionistas de Volaris también aprobaron la operación, con lo que la fusión avanzó en uno de los pasos corporativos necesarios para crear Grupo Más Vuelos.
México tiene la última palabra
La decisión de la autoridad mexicana determinará las condiciones bajo las cuales podrá concretarse la integración. La revisión considera una operación que modificaría la estructura del mercado aéreo nacional y que tendría efectos sobre las redes de las dos principales aerolíneas de bajo costo del país.
Para los pasajeros, uno de los cambios potenciales está en la distribución de la oferta: rutas que hoy tienen presencia de Volaris y Viva podrían mantenerse con ambas marcas, concentrarse en una sola o modificarse de acuerdo con la capacidad y las condiciones de cada mercado.
El uso de los slots del AICM agrega otra variable. Los horarios disponibles en el aeropuerto son limitados, por lo que la forma en que Grupo Más Vuelos utilice esa infraestructura será parte relevante de la nueva configuración del mercado si la operación recibe la autorización definitiva.


