economía europea euro
Foto: Pixabay.

El euro cae a su mínimo de los últimos 17 meses ante los problemas fiscales de Francia

El euro se hundía hasta los 1.1161 dólares durante la sesión asiática, su nivel más bajo desde mayo de 2025, tras cuatro semanas consecutivas de caídas.
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

Reuters.- El euro sufría una fuerte caída el lunes hasta alcanzar su mínimo en 17 meses, en un momento en que las preocupaciones fiscales en Francia, a raíz de una fuerte caída en el mercado de bonos, avivaron los temores de contagio en la región, lo que ayudaba al dólar a hacer caso omiso de los débiles datos de empleo estadounidenses, que mermaron las expectativas de subida de tasas a corto plazo.

El euro se hundía hasta los 1.1161 dólares durante la sesión asiática, su nivel más bajo desde mayo de 2025, tras cuatro semanas consecutivas de caídas, lastrado por los niveles de deuda de Francia y las preocupaciones sobre el estancamiento político de cara a las elecciones del próximo año.

La moneda única caía un 0.68%, hasta los 1.1176 dólares, mientras que se debilitaba un 0.5% frente al franco suizo y bajaba un 0.39% frente a la libra esterlina.

“No te pongas delante del tren”, dijo Chris Weston, director de investigación de Pepperstone, advirtiendo contra la idea de apostar por un repunte rápido. Afirmó que este movimiento era una continuación de los recientes problemas fiscales, con “posiblemente un atisbo de contagio que se va colando”.

Brent Donnelly, presidente de operaciones de divisas de la empresa de análisis Spectra Markets, señaló que la operativa en torno a la política francesa —que muchos esperaban que se intensificara este invierno a medida que se acercaran las elecciones de abril de 2027— ya ha llegado.

“No está del todo claro qué podría solucionar la situación, ya que las promesas presupuestarias que haga ahora el Gobierno francés no gozan de gran credibilidad ante el inminente cambio de poder”, señaló.

La agitación en el mercado de bonos y la debilidad del euro han avivado los temores de que los problemas de Francia puedan extenderse por toda la zona del euro, de forma similar a la crisis de la deuda de hace más de una década, y obliguen al Banco Central Europeo a intervenir para apuntalar la deuda francesa.

Sin embargo, algunos analistas señalaron que aún era demasiado pronto para juzgar si existía un riesgo creciente de contagio.

Ninghui Liu, director de estrategia de inversión e investigación para la región APAC en State Street Investment Management, señaló que la situación fiscal de Francia se estaba volviendo cada vez más inestable, pero matizó que el mercado solo había empezado a reaccionar desde la semana pasada. “Por ahora, creo que se trata más bien de un problema específico del país que de una crisis del euro”, añadió.

Si la tensión se agravara, otros miembros de la zona euro no se quedarían al margen, señaló Liu. “Alemania intervendrá sin duda, porque son ellos quienes quieren asegurarse de que la UE siga en pie”.

La resaca de la caída de los bonos

Los mercados también seguían resintiendo los efectos de la reciente caída de los bonos, que llevó los costos de financiación globales a máximos de varias décadas y golpeó duramente a la deuda francesa, mientras los inversionistas se mostraban preocupados por los riesgos de inflación derivados del alza de los precios del petróleo.

Los futuros sobre bonos franceses (FOATc1) caían un 0,22%, acercándose a los mínimos históricos que han mantenido en los últimos días, mientras que los futuros sobre el Bund alemán (FGBLc1) subían un 0,1%, lo que pone de relieve la divergencia en los mercados de bonos, ya que los inversionistas buscan refugio en deuda relativamente más segura.

El diferencial entre los costos de financiación franceses a 10 años y los alemanes cerró la semana pasada en 140 puntos básicos, tras subir 34 puntos básicos, su mayor subida semanal en 17 años, según datos de LSEG.

El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años bajaba 1.6 puntos básicos, hasta el 5.260%, al recuperarse en parte la calma tras el repunte de la semana pasada, que alcanzó su máximo en 24 años y sacudió los mercados.