La modificación a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR), que limita la deducibilidad de gastos a un máximo de 96.6%, pone en riesgo de cierre hasta 30% de las agencias distribuidoras de automóviles asociadas a la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), lo que podría afectar alrededor de mil establecimientos y 70,000 empleos, advirtió Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo del organismo.
La reforma fue justificada por el gobierno como una medida para evitar abusos fiscales, entre ellos el uso de facturas falsas. Sin embargo, Rosales sostuvo que sus efectos recaerán sobre empresas que cumplen con sus obligaciones tributarias y operan con márgenes de utilidad reducidos.
En el sector de distribución automotriz, la utilidad antes de impuestos se ubica entre 1% y 3% de las ventas. De acuerdo con el representante de AMDA, limitar la deducción de gastos en estas condiciones puede obligar a las empresas a pagar ISR sobre utilidades que no existen, al reducir la diferencia entre sus ingresos y sus costos operativos.
El dirigente explicó que el mecanismo fiscal puede elevar la tasa efectiva del impuesto conforme disminuye el margen de ganancia. Con una utilidad equivalente a 2% de las ventas, la tasa efectiva de ISR pasaría de 30% a 50%; con un margen de 1%, alcanzaría 100%, mientras que con una utilidad de 0.5% llegaría a 200%.
Ante este escenario, Rosales planteó que el Ejecutivo federal considere una alternativa mediante un decreto que reconozca las particularidades de las actividades con márgenes reducidos. Según explicó, el objetivo sería atenuar el impacto de la modificación sin favorecer prácticas de evasión o abuso fiscal.
“Estamos hablando que desde el Ejecutivo se debe considerar con toda profundidad no generar un impacto que lleve al cierre a las empresas, como las nuestras, que no utilizan un esquema de abuso fiscal”, señaló.
La AMDA destacó que la comercialización de vehículos nuevos genera 180,000 empleos directos y contribuye a la recaudación de impuestos federales, como el Impuesto sobre Automóviles Nuevos (ISAN), el IVA y el ISR sobre nómina. También aporta ingresos locales mediante el impuesto sobre nómina, prediales, licencias de funcionamiento y permisos de publicidad.
Rosales agregó que la producción y exportación de las armadoras instaladas en México han disminuido debido a la política comercial de Estados Unidos. Ante ello, una alternativa para evitar el cierre de líneas de producción consiste en fabricar más vehículos en el país para atender una mayor proporción de las ventas nacionales.
No obstante, advirtió que esta estrategia también podría verse comprometida por el debilitamiento de la red de distribuidores, debido al límite de deducción de gastos y al incremento de los pagos provisionales del ISR.


