Reuters.- La “ola azul” de victorias de los demócratas estadounidenses en las elecciones de mitad de mandato ya está causando repercusiones en el resto del mundo, donde tanto socios comerciales como aliados estratégicos y enemigos ven implicaciones en el resultado .
IRÁN E ISRAEL
No queda claro de inmediato cómo la pérdida de control del presidente estadounidense Donald Trump sobre el Congreso marcará el rumbo del conflicto que su país mantiene desde hace ocho meses con Irán. Los votantes han demostrado estar cansados del conflicto, al que muchos achacan el doloroso aumento de los precios del combustible. Algunos gobiernos del Golfo creen ahora que Trump tiene más motivos que nunca para buscar un acuerdo de paz y que es menos probable que se produzca otro ataque a gran escala contra Irán tras las elecciones de mitad de mandato, según han declarado a Reuters dos fuentes familiarizadas con la postura de los gobiernos del Golfo.
Pero la derrota electoral de Trump también podría envalentonar a Irán . “Si Teherán reconoce que Trump necesita un acuerdo, pero no cualquier acuerdo, podría surgir una oportunidad genuina para poner fin a la guerra”, afirmó Ebtesam al-Ketbi, del Emirates Policy Center. Sin embargo, interpretar el resultado electoral como un signo de debilidad podría, por el contrario, dar pie a “una nueva escalada militar”, añadió.
Para Israel, una Cámara de Representantes y un Senado controlados por los demócratas podrían intensificar el escrutinio del Congreso sobre las operaciones militares de Israel en Irán, así como en Gaza y el Líbano, al tiempo que pondrían en peligro el apoyo de larga data de EU a Israel a través de la ayuda militar y la venta de armas.
Los rivales que pretenden desbancar al primer ministro Benjamin Netanyahu aprovecharon las victorias de los demócratas para criticarle duramente por la pérdida del apoyo bipartidista estadounidense bajo su mandato, mientras tratan de forjar una coalición tras las elecciones israelíes sin resultado claro de la semana pasada.
PRECIOS EN LAS GASOLINERAS
La guerra con Irán ha estrangulado el suministro de petróleo crudo y gas natural licuado procedente del Golfo, lo que ha disparado el coste del crudo y los precios en las gasolineras de todo el mundo.
El mercado energético apostó el miércoles por que las elecciones podrían dar un nuevo impulso a las negociaciones de paz entre EU e Irán. El petróleo cayó por tercer día consecutivo, pero los ajustados niveles de existencias impidieron una caída más acusada, según los analistas.
“El mercado parece apostar cada vez más por que el presidente Trump quiera dejar atrás la guerra en Oriente Medio”, afirmó Ole Hansen, analista de Saxo Bank.
UCRANIA
Trump ha suspendido en gran medida la ayuda financiera y militar directa de EU a Ucrania, que se enfrenta a una invasión rusa, a pesar del amplio apoyo de los legisladores demócratas y republicanos. Ha enfurecido a miembros del Congreso, incluidos muchos republicanos, al levantar las sanciones al gasóleo ruso y eximir de sanciones a la energía rusa tan solo unas semanas después de promulgar la ley.
El control de ambas cámaras del Congreso permitirá a los demócratas proponer nuevas ayudas a Ucrania. Si consiguen suficiente respaldo de los republicanos y obtienen una mayoría de dos tercios, un nuevo paquete de ayudas superaría el veto de Trump. Sin embargo, es poco probable que se produzca rápidamente un aumento de la ayuda estadounidense, y esta no abordará la necesidad más acuciante de Ucrania: la falta de misiles interceptores de defensa aérea Patriot de fabricación estadounidense para proteger su infraestructura energética y sus ciudades este invierno.
Los demócratas también podrían centrarse en otras políticas de Trump. El diputado demócrata Gregory Meeks, de Nueva York, candidato a presidir la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, ha presentado una propuesta de ley bipartidista para bloquear el plan de Trump de reintroducir el gasóleo ruso en el mercado mundial. Pero es poco probable que las elecciones de mitad de mandato cambien la postura de la Administración Trump en las conversaciones de paz trilaterales con Rusia, en las que ha presionado a Ucrania para que haga concesiones con el fin de alcanzar un acuerdo, al tiempo que negocia acuerdos comerciales con Moscú que favorecerían a los inversores estadounidenses.
El Kremlin ha declarado que espera que los resultados de las elecciones de mitad de mandato no afecten a lo que ha denominado los “esfuerzos de paz” de Trump.
COMERCIO
Las elecciones podrían dar a algunos países asiáticos más motivos para retrasar los compromisos de inversión que asumieron para evitar los aranceles, y otorgar a su rival económico, China, una ventaja aparente en las negociaciones comerciales en curso, según los analistas.
Sin embargo, es probable que las relaciones económicas generales entre EU y China mantengan un estado de “estabilidad frágil”, afirmó Chim Lee, analista de política industrial de la Economist Intelligence Unit en Pekín.
Las derrotas de Trump en las elecciones de mitad de mandato podrían suponer un respiro para las negociaciones de la India en torno a un acuerdo comercial con Estados Unidos, que se han visto retrasadas debido a los esfuerzos de Nueva Delhi por proteger a sus agricultores.
“Tras las derrotas en las elecciones de mitad de mandato en EU, la capacidad del presidente Donald Trump para imponer aranceles arbitrarios se verá sin duda cuestionada. En algún momento necesitará la aprobación del Congreso para las medidas comerciales y, en ese sentido, se ha visto debilitado”, afirmó Anup Wadhawan, exsecretario de Comercio del Gobierno federal de la India.
El Congreso tiene derecho a regular el comercio y a fijar derechos de importación, pero Trump se ha valido de la legislación para imponer aranceles alegando motivos de seguridad nacional o prácticas comerciales desleales. Es probable que los esfuerzos del Partido Demócrata por limitar ese poder se enfrenten a un veto presidencial.
Otra cuestión es si Trump llevará a cabo amenazas más inmediatas, como un arancel del 100% a los países europeos que impongan un impuesto sobre los servicios digitales a los gigantes tecnológicos estadounidenses, o si un préstamo de 3,000 millones de euros (3,370 millones de dólares) del Banco Europeo de Inversiones a Airbus socavará lo que, en gran medida, ha sido una tregua comercial transatlántica desde 2025.
IA Y TECNOLOGÍA
Las encuestas a pie de urna revelaron que muchos votantes estadounidenses estaban preocupados por la agresiva expansión de los centros de datos de IA. Esto provocó un sobresalto en las acciones de los principales fabricantes asiáticos de chips.
“Una victoria demócrata en el Congreso ejercería presión sobre el sector tecnológico y podría traer consigo una mayor regulación en todo lo relacionado con la IA, lo que posiblemente frenaría las cifras de crecimiento desenfrenadas, propias del “salvaje oeste”, que vemos a diario y que a menudo damos por sentadas”, afirmó Jake Dollarhide, director ejecutivo de Longbow Asset Management en Oklahoma.


