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Las estimaciones ¿para qué?

Warren Buffett dijo “una predicción sobre la dirección del mercado accionario no te dice nada sobre dónde estarán las acciones en el futuro, pero dice mucho de la persona que hace la predicción”.
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Warren Buffett dijo “una predicción sobre la dirección del mercado accionario no te dice nada sobre dónde estarán las acciones en el futuro, pero dice mucho de la persona que hace la predicción”. Esta frase nos sirve de preámbulo para hablar sobre las estimaciones que se realizan de manera constante en los mercados financieros.

Por un lado, tenemos a los analistas fundamentales que calculan el valor intrínseco de un activo financiero para determinar si se encuentra sobrevaluado o subvaluado y con base en esto, tomar decisiones. Por otro lado, tenemos a los analistas técnicos que se basan en el comportamiento de precios y volúmenes para encontrar patrones que permitan identificar, cambios de tendencias o seguimientos de estas. Ambas metodologías buscan predecir el comportamiento futuro de los activos para obtener rendimientos por encima de lo que pudiera generar un benchmark o índice de referencia. Pero ¿qué tan útiles son dichas estimaciones? O ¿cómo podemos sacar provecho de ellas?

Antes de meterme a los números, vale la pena decir que hasta hace unos años la labor de los analistas bursátiles en México era muy hermética, la mayoría de las casas de bolsa guardaban los análisis y reportes generados solo para sus asesores o para sus clientes. Afortunadamente, esto ha cambiado radicalmente y en la actualidad, prácticamente todos los reportes generados por estas instituciones son de acceso público. Solo basta buscar un poco en redes sociales o en las propias páginas de las casas de bolsa para encontrar una gran cantidad de documentos que ayudan a los inversionistas. Sin duda alguna, los propios analistas han reclamado un lugar que definitivamente les correspondía para hacerse más visibles.   

Ahora sí, analicemos algunas estimaciones de analistas. En diciembre de 2024, la encuesta de sentimiento de mercado levantada por la AMIB apuntaba a un estimado promedio en 57,857 puntos para el IPC al cierre de 2025; la estimación más alta era en 59,931 y la más baja en 54,000. Recordando que en abril se presentó una corrección importante en los mercados accionarios debido a la narrativa de los aranceles, la estimación en mayo había cambiado a un promedio de 57,105 puntos con un máximo en 62,300 y un mínimo en 53,000. En la más reciente encuesta se tiene un promedio para el cierre de este año en 60,483 con un máximo en 64,752 y mínimo en 54,000. Es importante mencionar que esta encuesta se basa en análisis fundamental y la mayoría de las metodologías estiman el crecimiento que tendrán las ganancias o el EBITDA de las empresas que conforman el IPC, así como estimar lo que estaría dispuesto a pagar el mercado a través de los múltiplos.

En abril, las estimaciones se ajustaron considerablemente porque se valoraba el impacto que tendrían los aranceles en las ganancias de las empresas, fue también en abril cuando el IPC se ajustó a las 50,000 unidades; es decir, el factor de los aranceles tuvo un impacto tanto en el mercado, como en las estimaciones. El fantasma de los aranceles fue desapareciendo con lo que el mercado se recuperó junto con las estimaciones.

Lo mencionado en el párrafo anterior da sustento a lo mencionado por Warren Buffett y es que las estimaciones solo son un reflejo de la postura de cada participante. Los optimistas valoran un retorno potencial para el IPC al cierre de este año de 6.15%, respecto a los niveles actuales; mientras que los pesimistas proyectan una corrección del 11.5%. No sabremos quien tiene la razón, pero de lo que si podemos estar seguros es que estas estimaciones cambiarán en lo siguientes meses dependiendo de los propios movimientos del mercado.

En México se tienen muy buenos analistas bursátiles que estiman el potencial que puede tener el mercado accionario mexicano. Solo hay que entender el contexto en qué se están generando sus recomendaciones, el plazo en que se puede alcanzar el objetivo, bajo qué escenario se está generando la estimación y la probabilidad de ocurrencia de dicho escenario. Tomando en cuenta estos factores, seguro que se cumplirán todas estas estimaciones.