En su tercera edición, el Índice de Desarrollo Industrial (IDI) 2025, elaborado por FINSA, compañía mexicana líder en el desarrollo inmobiliario industrial, confirma que los retos y oportunidades del sector se han intensificado ante un contexto internacional marcado por la fragmentación geopolítica, la disrupción energética y una competencia más agresiva por atraer inversiones estratégicas. Este escenario ha acelerado la regionalización de las cadenas de suministro, donde la resiliencia, la proximidad y la seguridad logística se vuelven factores decisivos. En ese marco, México mantiene una posición estratégica como principal socio comercial de Estados Unidos y plataforma de integración productiva en Norteamérica.
Los resultados del IDI 2025 colocan nuevamente a Nuevo León, Chihuahua y Coahuila en los tres primeros lugares del ranking nacional, consolidándolos como los polos industriales más robustos del país. Aunque el puntaje general registra ligeros ajustes frente a la edición anterior, el orden refleja una estructura industrial madura, con ventajas acumuladas difíciles de revertir en el corto plazo. Baja California se mantiene en la cuarta posición y el Estado de México en la quinta, impulsado por avances en infraestructura y dinamismo económico.
En la dimensión de infraestructura, Nuevo León amplía su liderazgo con 17.9 millones de metros cuadrados de espacio industrial y un ritmo promedio de construcción de 1.3 millones de m² anuales en los últimos cinco años. Chihuahua y Baja California conservan una alta capacidad instalada y crecimiento sostenido. También destacan entidades con fuerte expansión reciente, como la Ciudad de México, Coahuila, Jalisco, Querétaro y Guanajuato. En conectividad, el AIFA posiciona al Estado de México como líder en carga aérea, mientras que los puertos de Lázaro Cárdenas y Veracruz fortalecen la logística de Michoacán y Veracruz.
En el entorno económico, Nuevo León, Estado de México, Coahuila, Jalisco, Guanajuato y Baja California concentran el mayor peso del PIB manufacturero. Un dato relevante es que la Ciudad de México lidera por primera vez la inversión extranjera directa del sector secundario, con un promedio anual de 16.7 mil millones de dólares. Las exportaciones manufactureras continúan altamente concentradas en los estados fronterizos, que representan más del 53% del total nacional.
En el ámbito social, los ingresos laborales mantienen una tendencia al alza y crece el número de entidades por encima de los 60 pesos por hora. Sin embargo, la percepción de inseguridad empresarial se deteriora de forma significativa, con fuertes contrastes regionales. En medio ambiente, Durango encabeza el tratamiento de aguas residuales, mientras que en talento e innovación la Ciudad de México reafirma un liderazgo contundente en investigadores, invenciones y egresados STEM.
El IDI 2025 concluye que México avanza hacia una configuración industrial cada vez más concentrada. Las oportunidades del nearshoring, la expansión manufacturera y la transformación tecnológica se están capturando de manera desigual, profundizando brechas regionales. En palabras de Sergio Argüelles, presidente y CEO de FINSA, el reto ya no es solo atraer inversión, sino desarrollarla de forma sostenible y con mayor valor agregado, en línea con una política industrial y territorial de largo plazo.


