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Fitch advierte que una reestructuración de la deuda venezolana podría tardar años

Fitch recordó que Venezuela acumula años de impagos en bonos soberanos y de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), lo que ha generado una maraña legal y financiera difícil de resolver en el corto plazo.
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La agencia calificadora Fitch Ratings advirtió que una eventual reestructuración de la deuda de Venezuela podría prolongarse durante varios años, incluso en el escenario de una transición política, debido a la complejidad de la crisis económica y al elevado volumen de obligaciones incumplidas que enfrenta el país sudamericano.

En un análisis reciente, Fitch subrayó que el tamaño del endeudamiento en default, combinado con el prolongado deterioro institucional y productivo, representa un obstáculo significativo para cualquier proceso de renegociación con acreedores. La agencia recordó que Venezuela acumula años de impagos en bonos soberanos y de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), lo que ha generado una maraña legal y financiera difícil de resolver en el corto plazo.

El informe se publica en un contexto de creciente presión política interna y externa sobre el gobierno del presidente Nicolás Maduro. En los últimos años, Estados Unidos y diversos países de América Latina y Europa han reconocido al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino, lo que ha profundizado el aislamiento internacional del gobierno venezolano y ha añadido incertidumbre al panorama económico y financiero.

Para Fitch, la crisis política y diplomática tiene efectos directos sobre la economía. “La actual crisis política y diplomática de Venezuela aumenta los riesgos de mayor sufrimiento económico en el corto plazo, así como el potencial de una mayor división política interna”, señaló la agencia. Esta situación, advirtió, limita la capacidad del país para implementar reformas estructurales y recuperar el acceso a los mercados internacionales de capital.

Uno de los factores clave identificados por Fitch es el papel de las Fuerzas Armadas. La agencia destacó que la posición de los militares será determinante para el futuro político del país, ya que su apoyo o distanciamiento del gobierno puede inclinar el rumbo de los acontecimientos. No obstante, también advirtió sobre la posibilidad de un estancamiento prolongado, en el que ninguna de las fuerzas en disputa logre imponerse de manera clara.

En ese escenario de “tablas”, como lo describe Fitch, la reestructuración de la deuda podría quedar congelada durante años, agravando la crisis económica y social. La falta de reconocimiento unificado de un gobierno legítimo complicaría las negociaciones con acreedores y organismos internacionales, además de retrasar el levantamiento de sanciones y la llegada de financiamiento externo.

En conclusión, Fitch considera que, aun con un cambio político, Venezuela enfrentará un proceso largo y complejo para ordenar sus finanzas públicas, estabilizar su economía y reconstruir la confianza de los inversionistas internacionales.