Reuters.- Los jefes de los bancos centrales de todo el mundo se alinearon en apoyo del presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, el martes, emitiendo una declaración de solidaridad sin precedentes después de que la administración Trump lo amenazara con una acusación penal.
Powell ha sido amenazado con una acusación por el testimonio que dio en el Congreso el verano pasado sobre la renovación de la sede de la Fed, que ha calificado de “pretexto” para ganar influencia presidencial sobre los tipos de interés.
“Nos solidarizamos plenamente con el Sistema de la Reserva Federal y su presidente, Jerome H. Powell”, dijeron los banqueros centrales en una declaración conjunta poco frecuente.
La independencia de la influencia del gobierno ha sido el fundamento clave de la banca central moderna y se mantuvo como la norma incuestionable para las instituciones más grandes del mundo hasta que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó a exigir tasas más bajas y a presionar a los responsables políticos individuales.
Apoyo sin precedentes
Los directores del Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Canadá y otras ocho instituciones dijeron que Powell había actuado con integridad y que la independencia de los bancos centrales era crucial para mantener estables los precios y los mercados financieros.
“La independencia de los bancos centrales es una piedra angular de la estabilidad de precios, financiera y económica en interés de los ciudadanos a los que servimos”, decía el comunicado.
Fuentes cercanas al proceso señalaron que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, que firmó en nombre de los 21 bancos centrales de la zona del euro, fue la principal impulsora de la respuesta conjunta, mientras que Pablo Hernández de Cos, director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), organismo que agrupa a los bancos centrales, se encargó de gran parte del trabajo para conseguir la adhesión de cada uno de los gobernadores. El BCE y el BPI declinaron hacer comentarios.
Otros firmantes fueron los jefes de los bancos centrales de Suecia, Dinamarca, Suiza, Australia, Corea del Sur, Brasil y Francia, así como altos cargos del BPI.
El Banco de Japón estuvo notablemente ausente de la lista. Un portavoz del Banco de Japón dijo que el banco se abstenía de hacer comentarios sobre la actuación de otros bancos centrales.
Una fuente cercana al proceso declaró que el Banco de Japón había expresado inicialmente su apoyo a la declaración conjunta, pero que aún no estaba dispuesto a firmarla. No obstante, la lista no se considera definitiva, y los bancos centrales aún podrían añadir su nombre, dijeron varias fuentes.
Temor a una mayor inflación
La investigación sobre Powell en Estados Unidos ya ha suscitado críticas en el mundo de las finanzas y también en algunos miembros clave del Partido Republicano de Trump.
Los banqueros centrales temen que la influencia política sobre la Fed erosione la confianza en el compromiso del banco con su objetivo de inflación. Esto llevaría a una mayor inflación y a la volatilidad de los mercados financieros mundiales.
Dado que Estados Unidos es la economía dominante del mundo, probablemente exportaría esta mayor inflación a través de los mercados financieros, lo que dificultaría a otros bancos centrales mantener los precios estables.
“Por tanto, es fundamental preservar esa independencia, respetando plenamente el Estado de Derecho y la responsabilidad democrática”, afirmó el grupo de banqueros centrales.


