OpenAI anunció que comenzará a mostrar anuncios en ChatGPT a algunos usuarios en Estados Unidos, una decisión que marca un giro relevante en su estrategia de negocio y refleja la presión financiera que enfrenta la compañía para sostener el desarrollo de su tecnología de inteligencia artificial. La publicidad se probará inicialmente con usuarios de la versión gratuita y del plan Go, la opción más económica de la empresa, que actualmente se encuentra en proceso de expansión global.
De acuerdo con la compañía, los anuncios aparecerán en las próximas semanas y serán independientes de las respuestas generadas por el chatbot. Los planes de mayor costo —Plus, Pro, Business y Enterprise— no incluirán publicidad, lo que refuerza el modelo de segmentación por nivel de pago. OpenAI subrayó que la publicidad no influirá en los resultados de ChatGPT y que las conversaciones de los usuarios no se compartirán con profesionales del marketing.
La incorporación de anuncios representa un cambio significativo para OpenAI, que hasta ahora había basado su modelo de ingresos principalmente en las suscripciones. Este ajuste ocurre en un contexto de fuertes inversiones en centros de datos y en medio de los preparativos para una oferta pública inicial (OPI) largamente esperada. La startup, respaldada por Microsoft, registra pérdidas y ha señalado que planea invertir más de un billón de dólares en infraestructura de inteligencia artificial hacia 2030, aunque no ha detallado cómo financiará ese ambicioso plan.
Analistas del sector consideran que la publicidad podría convertirse en una fuente relevante de ingresos, impulsada por la escala de ChatGPT, que cuenta con alrededor de 800 millones de usuarios activos semanales. Sin embargo, también advierten que el movimiento implica riesgos. Una implementación percibida como intrusiva u oportunista podría incomodar a parte de la base de usuarios y erosionar la confianza en el producto, lo que facilitaría la migración hacia competidores como Gemini de Google o Claude de Anthropic.
Jeremy Goldman, analista de eMarketer, señaló que esta decisión también podría ejercer presión sobre los rivales para que definan con mayor claridad sus propias estrategias de monetización, especialmente aquellos que se han posicionado como plataformas “libres de publicidad por diseño”.
OpenAI precisó que no mostrará anuncios a usuarios menores de 18 años y que bloqueará publicidad relacionada con temas sensibles, como salud y política. Según la empresa, los anuncios se probarán al final de las respuestas cuando exista un producto o servicio patrocinado relevante para la conversación.
En paralelo, ChatGPT Go, lanzado inicialmente en India, estará disponible en Estados Unidos por 8 dólares mensuales, consolidándose como una pieza clave en la estrategia de ingresos de la compañía.


