La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), organismo que representa al sector encargado de movilizar la mayor parte de la carga terrestre en México y pieza estratégica en la integración comercial de Norteamérica, iniciará una nueva etapa institucional tras la declaratoria que acreditó a Augusto Ramos como candidato triunfador en su proceso interno.
Desde el presídium, el presidente saliente, Miguel Ángel Martínez Millán, formalizó el resultado de la elección que favoreció de manera irreversible a Ramos y anunció que el nuevo dirigente rendirá protesta el próximo 2 de marzo ante la Asamblea Nacional.
En conferencia conjunta, Ramos informó que el empresario Rómulo Mejía Durán asumirá la Vicepresidencia General de la central. El presidente electo afirmó que su victoria representa un mandato para construir consensos y mantener una rendición de cuentas permanente, y no una autorización para gobernar de forma aislada.
Ramos definió al autotransporte de carga como protagonista del desarrollo nacional y adelantó que en marzo se entregará a la Secretaría de Economía un diagnóstico técnico sobre los desafíos estructurales del sector en el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un entorno donde la logística incide directamente en la competitividad regional.
Entre los compromisos iniciales destaca la certificación de 5,000 nuevos operadores durante el primer año de gestión, con el objetivo de atender uno de los principales cuellos de botella de la industria: la formación y profesionalización del capital humano.
La administración entrante anunció que se regirá por cinco principios: transparencia radical, rendición de cuentas permanente, gobierno participativo y descentralizado, toma de decisiones basada en datos e inclusión sin distinción por tamaño de flota o región. Como parte de este enfoque, se publicarán informes de gestión y estados financieros ante el Consejo Nacional Directivo, se implementará un tablero de control tipo “semáforo” para dar seguimiento a compromisos institucionales y se abrirán foros regionales.
En materia sectorial, la nueva dirigencia delineó tres frentes con objetivos medibles. En seguridad, impulsará un Programa de Corredores Estratégicos Seguros con autoridades federales y estatales, incorporando herramientas tecnológicas en tiempo real para monitoreo de rutas prioritarias. En infraestructura, buscará colaboración con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para integrar al menos dos proyectos prioritarios al Programa Nacional de Infraestructura. En regulación, procurará acuerdos de armonización con al menos 15 entidades federativas para reducir cargas administrativas.
Con la planilla “Hechos que dan Resultados”, la CANACAR abre una fase centrada en métricas públicas, desempeño y apertura institucional.


