La Cámara de Diputados aprobó por mayoría calificada, en lo general y en lo particular, el proyecto de decreto que reforma y adiciona las fracciones IV y XI del apartado A del artículo 123 de la Constitución Política, con el objetivo de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales.
El dictamen establece que la jornada máxima de trabajo será de 40 horas a la semana. Asimismo, dispone que por cada seis días de labores, las personas trabajadoras deberán disfrutar al menos de un día de descanso con goce de salario íntegro.
En caso de que por circunstancias extraordinarias sea necesario ampliar la jornada, el tiempo adicional deberá pagarse con un 100% más de lo fijado para las horas ordinarias. El trabajo extraordinario no podrá exceder de doce horas semanales y deberá distribuirse en un máximo de cuatro horas diarias durante no más de cuatro días en ese periodo.
Si se supera el límite legal de horas extraordinarias, la persona empleadora estará obligada a pagar un 200% adicional sobre el salario correspondiente a las horas ordinarias, conforme a lo establecido en la ley de la materia. Además, se prohíbe que las personas menores de 18 años realicen trabajo extraordinario.
El régimen transitorio prevé que la reducción de la jornada se implemente de manera gradual a partir del 1 de enero del año correspondiente. En 2026 se mantendrán las 48 horas semanales; en 2027 se reducirá a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y en 2030 se alcanzará el objetivo de 40 horas. Se aclara que en ningún caso esta disminución implicará la reducción de sueldos, salarios o prestaciones.
El decreto entrará en vigor el día de su publicación en el Diario Oficial de la Federación, y el Congreso de la Unión contará con un plazo de 90 días para realizar las adecuaciones a la legislación secundaria.
En los considerandos, se señala que la reforma representa un paso firme en el cumplimiento de las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo y coloca al país en la ruta para abatir desigualdades, en congruencia con convenios y acuerdos internacionales.
Se destaca que el derecho al descanso favorece mejores niveles de productividad y fortalece el ecosistema laboral. La medida contribuirá a reducir la fatiga, prevenir accidentes, mejorar la salud y la seguridad en el trabajo, y promover el equilibrio entre la vida personal, familiar y laboral, con impacto positivo para 13.4 millones de personas trabajadoras mexicanas.
Durante la discusión en lo particular, legisladores de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y MC presentaron reservas que fueron retiradas, publicadas en el Diario de los Debates o desechadas. La presidenta de la Mesa Directiva, diputada Kenia López Rabadán, instruyó que las propuestas no expuestas en tribuna se inscribieran íntegramente en dicho órgano para certeza de sus promoventes y de la ciudadanía.


