Las empresas en México han consolidado en los últimos años un amplio conjunto de prestaciones para sus trabajadores, especialmente en materia de protección y bienestar. Sin embargo, la personalización de beneficios aún es limitada, de acuerdo con los resultados de la Encuesta de Beneficios 2025 presentada por Aon plc, firma global de servicios profesionales.
El análisis revela que apenas 22% de las organizaciones en el país ha adoptado programas de beneficios flexibles, un esquema que permite a los empleados elegir las prestaciones que mejor se adaptan a sus necesidades personales y profesionales. Este tipo de programas, señala el estudio, contribuye a fortalecer la Propuesta de Valor al Empleado (PVE) y a incrementar el compromiso de los trabajadores con sus empresas.
Entre las opciones más valoradas dentro de los planes flexibles destacan el aguinaldo (22%), la prima vacacional (18%) y los seguros de gastos médicos mayores (13%), beneficios que suelen ocupar un lugar prioritario en las preferencias del personal.
En materia de protección, la encuesta muestra que 93% de las empresas mexicanas ofrece seguros de vida a sus colaboradores, una cifra que refleja una tendencia a proporcionar coberturas que van más allá de lo establecido por la legislación laboral. Estas prestaciones incluyen, entre otras, apoyo para gastos funerarios, cobertura por muerte accidental o protección ante incapacidad, lo que evidencia un esfuerzo por reforzar la seguridad financiera de los trabajadores.
El estudio también identifica una amplia presencia de tiempo libre remunerado, otorgado por 91% de las compañías, muchas de ellas con condiciones superiores a las exigidas por la normativa vigente. En el caso de las vacaciones, 85% de las empresas concede días adicionales a los establecidos por la ley.
Asimismo, las licencias laborales extendidas se han convertido en una práctica común. Las más frecuentes son la licencia de paternidad adicional (70%), la licencia de maternidad adicional (66%) y las licencias por duelo (63%). A esto se suman las prestaciones en especie, presentes en 85% de las organizaciones, donde los beneficios alimentarios destacan como los más comunes, con una presencia de 62%.
De acuerdo con Omar Viveros, head of Human Capital para México, Caribe y Centroamérica de Aon, los resultados muestran que las empresas han cubierto ampliamente las prestaciones básicas, pero todavía existe margen para evolucionar hacia esquemas más personalizados.
“Los resultados de nuestra Encuesta 2025 en México refuerzan que, si bien las prestaciones básicas están cubiertas y se tiene una clara prioridad en salud y bienestar, existe una necesidad de evolucionar hacia ofertas más personalizadas y adaptadas a las expectativas de la fuerza laboral”, señaló.
En el ámbito de salud y bienestar, 88% de las empresas facilita planes de salud y 80% implementa beneficios relacionados con el bienestar integral, lo que refleja una inversión constante en el capital humano. No obstante, persisten brechas importantes: 42% de los planes no cubre condiciones preexistentes y 48% de las compañías no ofrece atención preventiva.
En cuanto a la planeación de largo plazo, 55% de las organizaciones cuenta con planes de jubilación, de los cuales 74% corresponde a esquemas de contribución definida. Sin embargo, 70% de las empresas no permite a los empleados elegir el perfil de inversión de su fondo de retiro, y 62% tampoco ofrece seminarios de planificación financiera, lo que limita las herramientas disponibles para que los trabajadores gestionen su futuro económico.
La Encuesta de Beneficios 2025 se elaboró entre mayo y septiembre de ese año con la participación de líderes y especialistas de Recursos Humanos de 530 empresas, ofreciendo un panorama sobre las tendencias actuales en prestaciones laborales en el país.


