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La Voz de los Mercados: Geopolítica y política monetaria dominan al tipo de cambio

La incertidumbre entre Estados Unidos e Irán, junto con una inflación más alta en EE.UU. y una postura más restrictiva de la Reserva Federal, mantienen al tipo de cambio dentro de un rango clave, con riesgos latentes al alza.
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El mercado continúa reaccionando al entorno geopolítico, particularmente a la tensión entre Estados Unidos e Irán. A inicios de abril, se especulaba que Donald Trump podría ordenar un ataque “como nunca antes visto” si Teherán no accedía a negociar. Este escenario generó aversión al riesgo: los mercados accionarios retrocedieron y el dólar se fortaleció.

Posteriormente, se mencionó la posibilidad de posponer dicho ataque, y la semana pasada el tono cambió significativamente. Desde el lunes comenzaron a circular versiones sobre el inicio de negociaciones el viernes 10, con la intención de alcanzar un cese al fuego temporal de dos semanas. Este cambio de narrativa impulsó una apreciación importante del peso, llevando la paridad dólar-peso desde niveles cercanos a 17.90 hasta un mínimo de 17.26 el viernes, para finalmente cerrar la semana en 17.29 ante expectativas de un desenlace favorable.

Sin embargo, el fin de semana volvió a cambiar el panorama. El sábado se anunció la suspensión de las conversaciones, debido a que —según fuentes estadounidenses— Irán no estaba dispuesto a ceder en puntos clave. En respuesta, Trump declaró que buscaría bloquear puertos iraníes e incluso amenazó con acciones directas contra embarcaciones. Esto provocó que el tipo de cambio abriera la sesión asiática del domingo con un gap alcista hacia 17.42, reflejando el nerviosismo del mercado ante una posible reanudación de las hostilidades y un repunte en los precios del petróleo.

En el frente económico, también hubo información relevante. Se publicaron las minutas de la última reunión de la Reserva Federal, donde destacó la creciente incertidumbre sobre las perspectivas económicas, particularmente en torno a la inflación y el crecimiento. El tono fue más restrictivo (“hawkish”) de lo anticipado, lo que, en mi opinión, reduce significativamente la probabilidad de recortes de tasas en el corto plazo.

Adicionalmente, el viernes se dio a conocer el dato de inflación en Estados Unidos, el cual sorprendió al alza, ubicándose en 0.9% mensual (vs. 0.3% previo) y llevando la inflación general a 3.3%. Este dato refuerza la postura cautelosa de la Fed.

Para esta semana, la atención estará centrada en la agenda económica: el lunes conoceremos las ventas de casas nuevas; el martes, el índice de precios al productor; el miércoles, el Beige Book; y el jueves, tanto el índice de la Fed de Filadelfia como la producción industrial. Asimismo, será relevante escuchar los comentarios de distintos miembros de la Fed a lo largo de la semana.

Bajo este contexto, y asumiendo que no haya un deterioro adicional en el frente geopolítico, podríamos esperar que el tipo de cambio se mantenga en un rango entre 17.20 y 17.60. Este rango se encuentra cercano a los promedios móviles de 50 y 100 días, ubicados en 17.63 y 17.5980, respectivamente. Por arriba, el promedio de 200 días en 17.87 representa una resistencia clave. En sentido contrario, una ruptura del soporte de 17.20 abriría la puerta para buscar niveles cercanos al psicológico de 17.00.

Nota: El martes 14 inicia el periodo de pago de impuestos mensuales por parte de corporativos, lo que podría generar flujos de entrada hacia el peso hasta el viernes 17.