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Foto: Cortesía.

El currículum importa

No se pone en duda el profesionalismo de los miembros de la junta de gobierno, simplemente que su postura monetaria puede no coincidir con la que esperaríamos algunos.
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La semana pasada se publicaron las minutas de la última reunión de Banco de México sobre la última decisión de política monetaria en la que se decidió recortar la tasa de referencia en 25 puntos base. Esta ha sido una de las decisiones más controvertidas que pueda recordar debido a que todo estaba alineado para que se pusiera en pausa el ciclo de recortes debido al repunte en la inflación general al inicio de este 2026 y al impacto que pueda tener el conflicto en Medio Oriente, no solo en los energéticos, sino en otros bienes.

Ahora las críticas a la junta de gobierno van en el sentido de la eficiencia que pueda tener la institución para anclar las expectativas inflacionarias; hay algunos exagerados que incluso se atreven a cuestionar si los miembros de la junta de gobierno tienen un sesgo ideológico que pudiera interferir con el mandato único. Esto último no lo creo, pues estamos ante profesionales, pero el simple ruido afecta la reputación de Banxico.    

Es normal que los miembros de la junta de gobierno tengan posturas divergentes respecto a la política monetaria por lo que se caracteriza a los más ortodoxos como hawkish los cuales prefieren una postura más restrictiva ante cualquier señal de presión inflacionaria; mientras que, de manera contraria, están los dovish con posturas más flexibles. No hay que olvidar que la junta de gobierno de Banxico es un cuerpo colegiado y cada voto tiene el mismo peso en las decisiones, el debate dentro de la junta de gobierno es relevante y las opiniones de cada miembro deben se tomadas en cuenta pues estamos hablando de personas con mucha experiencia.

Incluso es esa misma experiencia y trayectoria profesional la que puede darnos una guía de la postura que puede tener cada uno de los miembros. Tres de los miembros han desarrollado su carrera profesional principalmente en áreas relacionadas con las finanzas públicas, han ocupado puestos importantes en Hacienda y en la Secretaría de Finanzas de la CDMX. El manejo de las finanzas públicas, así como el análisis de ingresos y egresos le da un peso relevante a la propia actividad económica, incluso vemos que en varias partes de la minuta se menciona al débil crecimiento económico como uno de los factores que llevaría a que la inflación converja al objetivo.

También vemos que se menciona que los choques inflacionarios al inicio de este 2026 serán transitorios por los eventos coyunturales; claramente son posturas con un enfoque dovish para la política monetaria. Algunos miembros se han desarrollado en el ámbito de la investigación y el análisis económico y financiero generando mucha literatura que contribuye al enriquecimiento del tema. Se pudiera decir que solo uno de los miembros ha desarrollado su carrera profesional directamente en Banco de México lo que lo acerca más a la disciplina monetaria.

No me quiero extender mucho en la trayectoria de los miembros de la junta de gobierno, pero se pudiera pensar que esa trayectoria profesional es lo que ayuda a definir a la mayoría como dovish; de hecho, me parece que actualmente no existe ningún miembro con postura totalmente hawkish. Tal vez es lo que hace falta hoy en la junta de gobierno de Banxico, un personaje que genere contrapeso en la postura monetarista actual de la institución. Ya sería mucho pedir alguien con el clásico perfil sobrio del banquero central (hay que entender que los tiempos han cambiado), pero esa postura divergente ayudaría mucho a enriquecer todavía más el debate dentro de la junta de gobierno.

Como mencioné, no se pone en duda el profesionalismo de los miembros de la junta de gobierno, simplemente que su postura monetaria puede no coincidir con la que esperaríamos algunos. Cuando se habla de decisiones de política monetaria, solo el tiempo le dará la razón a quien corresponda.