La Liga Mexicana de Beisbol marcó el inicio de una nueva etapa en su historia al anunciar su transformación en la Liga Mexicana de Beisbol Banorte, en lo que representa uno de los cambios más relevantes para el circuito deportivo profesional más antiguo del país. Con más de un siglo de trayectoria, la liga establece así una alianza estratégica con Grupo Financiero Banorte que se extenderá por los próximos cinco años.
El acuerdo, dado a conocer en la capital del país, no solo implica un patrocinio tradicional, sino que introduce por primera vez en la historia del circuito un “naming right”, es decir, la incorporación de una marca al nombre oficial de la liga. Este vínculo posiciona a la organización bajo el lema de “La Liga Fuerte de México”, con el objetivo de reforzar su identidad y proyección a nivel nacional e internacional.
Horacio de la Vega, presidente ejecutivo del organismo desde 2019 y actual dirigente número 27 en su historia, calificó este paso como uno de los más importantes en los 101 años del circuito. Según explicó, la alianza no solo tiene implicaciones comerciales, sino que sienta las bases para una transformación estructural profunda.
En este sentido, la participación de Banorte irá más allá del patrocinio, al integrarse en el núcleo de la operación financiera y digital de la liga. Esto permitirá impulsar procesos de modernización, optimizar la gestión interna y mejorar la experiencia de los aficionados en los estadios, en línea con las nuevas demandas del entorno deportivo.
La evolución hacia la LMB Banorte busca consolidar un ecosistema más ágil, conectado y eficiente, capaz de responder a las expectativas tanto de los equipos como del público. La estrategia contempla fortalecer la infraestructura, incorporar innovación tecnológica y desarrollar soluciones financieras que contribuyan al crecimiento sostenido del beisbol profesional en México.
Por su parte, Marcos Ramírez, director general de Banorte, destacó que la institución financiera apuesta por espacios que generan identidad y sentido de pertenencia entre millones de mexicanos. En ese contexto, subrayó que la alianza con la liga refleja el compromiso del banco con el desarrollo del deporte como motor de cohesión social.
De la Vega también enfatizó que este acuerdo abre una nueva etapa para el circuito en su segundo siglo de existencia, al tiempo que reconoció la unidad de los 20 equipos como un factor clave para fortalecer el proyecto. Bajo esta visión, la liga busca consolidarse como una competencia innovadora, segura y familiar, sin perder su carácter histórico y su capacidad de generar emoción entre los aficionados.


