En el contexto del Copa Mundial de la FIFA 2026, México se prepara no solo como sede de uno de los eventos deportivos más relevantes a nivel global, sino también como una plataforma para mostrar su capacidad productiva ante el mundo. En este escenario surge la iniciativa “Lo Hecho en México siempre gana”, a la que se integra Atún Dolores como un referente de la industria alimentaria mexicana.
La industria de alimentos en México representa uno de los pilares en la generación de valor, empleo y suministro, con impacto directo en la vida cotidiana de millones de personas. En este contexto, productos de alto consumo como el atún reflejan la capacidad del país para producir y distribuir alimentos a gran escala. La relevancia de esta categoría se incrementa ante la expectativa de crecimiento del mercado, que proyecta superar las 200,000 toneladas de consumo anual en los próximos años.
La capacidad productiva se convierte así en un factor clave. A través de Grupo PINSA, empresa matriz de Atún Dolores, la compañía opera una de las plantas de procesamiento de atún más importantes de la región, con una producción superior a 3 millones de latas diarias. Este volumen es posible gracias a múltiples líneas de producción automatizadas que permiten optimizar procesos y responder a la demanda.
A ello se suma una estructura integrada que incluye flota propia de captura, lo que permite mantener control sobre toda la cadena de valor, desde el origen del producto hasta su distribución final. Este modelo resulta particularmente relevante ante eventos de gran escala como el Mundial 2026, donde se prevén incrementos en el consumo.
Alfonso Vázquez, director general de Pinsa Comercial, destacó que Atún Dolores forma parte de una industria que ha evolucionado para responder a las necesidades de consumo, distribución y eficiencia en el país, subrayando la importancia de las cadenas de valor en la competitividad nacional.
La preparación rumbo al Mundial abre así una oportunidad para visibilizar el papel de las empresas mexicanas en la economía, no solo desde el consumo, sino como sistemas productivos que integran innovación, logística y operación a gran escala. En este marco, iniciativas como “Lo Hecho en México siempre gana” refuerzan la imagen de un país que destaca tanto por su identidad cultural como por su capacidad industrial.


