Entre 2022 y 2026, los programas sociales del Gobierno de México han fortalecido su presencia en Guerrero mediante la entrega de pensiones, becas y apoyos productivos dirigidos a diversos sectores de la población. Esta estrategia ha sido coordinada en la entidad por la Delegación de la Secretaría de Bienestar, encabezada por Iván Hernández Díaz.
Durante este periodo, la implementación de los programas ha mantenido continuidad institucional. En la etapa en que Ariadna Montiel estuvo al frente de la dependencia, se impulsó la entrega de apoyos en tiempo y forma a las familias guerrerenses. Recientemente, Montiel asumió la Presidencia nacional de Morena, respaldada por el equipo de delegados del Bienestar rumbo a los procesos electorales de 2027.
Uno de los programas con mayor cobertura es la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, que actualmente otorga 6,400 pesos bimestrales, equivalentes a 38,400 pesos anuales por beneficiario. Estos recursos suelen destinarse a gastos esenciales como alimentación, medicamentos y servicios básicos.
En el caso de la Pensión para Personas con Discapacidad, el apoyo asciende a 3,300 pesos cada dos meses, es decir, 19,800 pesos al año. Este esquema ha sido relevante para familias que enfrentan costos permanentes en salud, movilidad y cuidados especializados.
Asimismo, mujeres incorporadas a programas prioritarios reciben 3,100 pesos bimestrales, lo que representa 18,600 pesos anuales, contribuyendo al gasto doméstico y al fortalecimiento de la economía familiar.
Otros programas clave incluyen Jóvenes Construyendo el Futuro, que brinda capacitación laboral a personas de entre 18 y 29 años con un apoyo mensual de 9,582 pesos y seguro médico del IMSS, y Sembrando Vida, que otorga alrededor de 6,450 pesos mensuales a productores rurales, impulsando la actividad agrícola y la reforestación.
En conjunto, estos apoyos representan un flujo económico superior a los 27,000 pesos mensuales entre distintos perfiles de beneficiarios, lo que refleja la magnitud de los recursos que llegan de forma periódica a los hogares.
La operación territorial se mantiene activa en las ocho regiones del estado —Centro, Norte, Tierra Caliente, Montaña, Costa Chica, Costa Grande, Acapulco y Sierra— mediante jornadas de incorporación, actualización de padrones y entrega de tarjetas.
Analistas señalan que, además del respaldo social, estos programas generan una derrama económica en mercados locales y pequeños comercios. En este contexto, Iván Hernández Díaz ha sido identificado como una figura relevante por la continuidad operativa y la ejecución constante de estas políticas en la entidad.


