eurozona bancos
Crédito Robert Anasch vía Unsplash

Países de la UE que no usan el euro aún no están preparados para adoptarlo, según la Comisión

El euro se utiliza actualmente en 21 de los 27 países del bloque, por más de 350 millones de personas.
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Telegram

Reuters.- Los cinco países de la Unión Europea que aún utilizan sus monedas nacionales, pero que están obligados a adoptar el euro en el futuro, no cumplen los criterios para adoptar la moneda única en este momento, dijo la Comisión Europea en un informe periódico publicado este miércoles.

El euro se utiliza actualmente en 21 de los 27 países del bloque, por más de 350 millones de personas. Cada dos años, la Comisión elabora un informe sobre la preparación de los países de la UE que aún utilizan monedas nacionales para incorporarse a la moneda única del bloque.

Suecia, Polonia, Hungría, Rumanía, Chequia y Dinamarca no utilizan el euro. Dinamarca cuenta con una cláusula de exclusión voluntaria formal, pero los demás se comprometieron a adoptarlo cuando se incorporaron a la UE. No obstante, podrán hacerlo una vez que cumplan determinados criterios.

Los criterios son una inflación y unas tasas de interés bajas, una moneda nacional estable, un déficit presupuestario dentro de los límites de la UE, una deuda pública inferior al 60% del PIB o en descenso hacia ese nivel, y una legislación del banco central acorde con los requisitos del Banco Central Europeo.

Para los Gobiernos que no desean adoptar el euro por razones políticas internas, esto supone una excusa conveniente, y algunos se demoran deliberadamente en cumplir los criterios exigidos.

Suecia y Chequia cumplen todas las condiciones necesarias, salvo la de incorporar sus monedas nacionales al Mecanismo de Tipos de Cambio II (MTC II) durante dos años para poner a prueba su estabilidad. La incorporación al MTC II es una decisión gubernamental, que ambos países han optado por no tomar.

Ambos países también optan por no adaptar la legislación de sus bancos centrales para cumplir con las normas del BCE.

A Rumanía le gustaría adoptar el euro, pero está lejos de los niveles exigidos en materia de baja inflación, déficit presupuestario, tasas de interés, estabilidad monetaria o compatibilidad jurídica. Sin embargo, sí cumple el criterio de deuda.

Polonia también cumple la condición relativa al nivel de deuda, pero incumple todas las demás y, por razones políticas, no tiene prisa por cambiar esta situación, ya que no desea adoptar el euro a corto plazo.

La última encuesta del Eurobarómetro reveló que sólo el 43% de los polacos quería adoptar el euro, frente al 65% de los rumanos, el 51% de los suecos y el 42% de los checos.

Los húngaros fueron los más entusiastas con respecto al euro, con un 80% a favor de su adopción. Tras un cambio de postura que se produjo con la llegada del nuevo Gobierno en abril, Budapest afirmó que quería incorporarse al euro para 2030, pero los economistas consideran que se trata de un objetivo ambicioso, dada la precaria situación de la economía húngara.