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Cortesía Grupo Ferrero

Grupo Ferrero fortalece presencia en México

Paolo Cornero, CEO de Ferrero México y Centroamérica, detalla la inversión de la empresa en su planta de Guanajuato.
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México es uno de los mercados estratégicos para el grupo de origen italiano que actualmente es uno de los más grandes productores de chocolate del mundo; Paolo Cornero, CEO de Ferrero México y Centroamérica detalla la inversión en su planta de Guanajuato

  • ¿Por qué hoy que ven señales de menos consumo en México la compañía anuncia una inversión justo para ampliar su capacidad, para ampliar su oferta?

Nosotros somos una compañía familiar, aunque sea una grande compañía tercera en términos de Sweet Package Food, somos la segunda en temas de chocolate a nivel mundial. Somos una compañía que no es pública, es privada y como tal no tenemos la ansiedad de los resultados trimestrales, no tenemos la ansiedad del corto plazo, tenemos más la tranquilidad del largo respiro, del pensar más allá del tiempo de ahora. Entonces cuando hay un momento como este, que puede ser un momento de reflexión para nosotros, no un momento de poner los remos en el barco, es el momento de invertir, porque sabemos que vendrán tiempos buenos siempre después de una tempestad, pues el sol regresa. Entonces no hay que pensar solo en un ciclo corto, hay que pensar en un ciclo largo. Y hay ya primero señales de regreso al consumo.

  • ¿Entonces es momento de invertir?

Creo que no hay que tener miedo de invertir cuando a lo mejor las cosas no van tan bien como antes. Hay ciclos que son importantes como siempre. Y nosotros confiamos en México, confiamos en el mercado norteamericano, confiamos en nuestros productos, confiamos en nuestra capacidad de resiliencia, de saber trabajar entre productos que son core, pero también productos de innovación. Sabemos que este puede ser una gran fórmula para nosotros y al mismo tiempo anticipamos al mercado. Porque si nosotros en este momento invertimos cuando los otros tienen un poco miedo de hacerlo, estaremos más pronto y preparado cuando las cosas regresen a la normalidad.

  • ¿Y esa estrategia, esa política le ha funcionado a la compañía?

Siempre ha funcionado. Cuando nosotros empezamos uno de los primeros a ir en Alemania, cuando Alemania estaba en una fase complicada que se estaba reconstruyendo después de la guerra, este fue el concepto del pensamiento de Michele Ferrero de donde hubo destrucción, hay reconstrucción, y habrá riqueza futura. Entonces tenemos que invertir donde hay este tipo de oportunidades. Entonces hay que pensar siempre a futuro no en el cort plazo.

  • ¿Qué papel jugará México en lo planes tan ambiciosos de la compañía de prácticamente duplicar su volumen de ventas?

Tendrá un papel integrado en la región de Norteamérica; tenemos una mayor producción en Estados Unidos y Canadá, pero cada una de estas partes tendrá un rol importante dependiendo de los productos, pero evidentemente México tendrá un papel destacado para la exportación porque aquí tenemos capacidades muy importantes y muchos de los productos que, por ejemplo, no se producen aquí llegan desde Europa, los podemos transportar hibernados (debajo de 24 °C) re confeccionar aquí y exportarlos de nuevo, por ejemplo, a Estados Unidos, Canadá o Centroamérica, pero también nosotros recibiremos productos de estos países. Y la integración no vendrá solo de producto, sino también de materias primas que recibiremos o enviaremos y esto es una parte muy importante de la integración a nivel global para los próximos años.

  • ¿Qué anunció Ferrero para México?

Anunciamos una gran noticia, una inversión de más de 86 millones de dólares en la planta de San José Iturbide, Guanajuato; para aumentar la productividad y exportar más. Pasaremos en los próximos años de una producción para exportar de 40% y llegar entre 55% y 60%, y esto es importante también para el mercado y para México. También invertimos en un nuevo edificio que acondicionamos para tener un centro de maduración de los productos que recibimos, se necesitan entre 24 y 36 veinticuatro horas para que descansen a una temperatura controlada porque ya no nos dábamos abasto.

Y además se incluyeron trabajos en la infraestructura eléctrica que paso de media a alta tensión para garantizar mayor continuidad y seguridad en el suministro eléctrico, y la adecuación de un edificio refrigerado para los procesos de cristalización y maduración de productos.