Julio fue un mes de alta volatilidad en los mercados financieros internacionales debido a que regresó el tema de Medio Oriente como factor relevante de riesgo al reanudarse los ataques entre EUA e Irán. Esto llevó a que los precios del petróleo repuntaran hasta un 30% con el WTI que alcanzó 90 dólares por barril, esto impacta en las expectativas inflacionarias y en las decisiones que tome la Reserva Federal en lo que resta del año; la probabilidad de una subida de 25 puntos base en la tasa de referencia para septiembre se mantiene alrededor de 60%.
El pretexto estaba puesto para que los mercados accionarios comenzaran una corrección, todavía el 29 de julio el S&P 500 tocaba un soporte (piso) relevante en alrededor de 7,300 unidades. Pero los mercados financieros son tan volubles que cambian de humor drástica y rápidamente a tal grado que en estos momentos dicho índice registra un nuevo máximo en 7,670 unidades, ¿qué cambió en tan poco tiempo?
Por un lado, el discurso del presidente de EU respecto al tema de Medio Oriente se ha moderado con lo que se busca que las negociaciones se mantengan de manera diplomática. Pero más importante aun es el impulso que se genera por los resultados trimestrales de las empresas listadas. Hasta el viernes pasado había reportado el 60% de las empresas que conforman la muestra del S&P 500 y el crecimiento de las ganancias es de 47.7%, superando por mucho el estimado que se tenía de 24%.
El ritmo de crecimiento es el más acelerado desde 2021 cuando se presentó un rebote de la actividad económica como consecuencia de la pandemia por covid. Los sectores con mejor desempeño en este 2Q2026 son: el energético en el que las ganancias crecen 128% debido al repunte de los precios del petróleo durante el segundo trimestre y como consecuencia del conflicto en Medio Oriente; le sigue el sector de servicios de comunicación, con +109%, consumo discrecional +89% y tecnología con +70.5%.
Estos últimos tres sectores son relevantes ya que se encuentran algunas de las grandes emisoras tecnológicas (incluidas las Mag-7) que se han enfocado en llevar a cabo grandes inversiones para el desarrollo de la inteligencia artificial y los resultados demuestran que dichas inversiones se están traduciendo en rentabilidad.
En el artículo de la semana pasada justamente hablábamos de la narrativa que se había generado sobre las fuertes inversiones en inteligencia artificial y que el mercado había castigado a algunas emisoras en las que se consideraban excesivas. Pero esta semana el enfoque ha cambiado totalmente ya que los resultados son innegables; las empresas están convirtiendo las fuertes inversiones en IA en ganancias y, mientras esta dinámica se mantenga, los mercados accionarios seguirán apuntando al alza.


