Mañana tendrá lugar el comunicado de política monetaria por parte de la Reserva Federal, sin duda es el evento más esperado por los agentes económicos debido al contexto en que se desarrolla.
Hay que comenzar diciendo que la probabilidad actual de que la institución aumente la tasa de referencia en 25 puntos base es de 92.7%, es decir, el mercado ya está descontando que si se concretará este escenario. Todavía hace un mes la probabilidad era de apenas 30%, pero la escalada en los precios del petróleo provoca que la Fed tenga que apretar la política monetaria para que la inflación no se salga de control, el efecto de los energéticos en la inflación general de EUA es directa por lo que preocupa que el WTI supere los 100 dólares por barril actualmente, además que los precios del diésel superaron los 6 dólares por galón el viernes, lo que representa un máximo nunca antes visto.
El efecto de los energéticos en la inflación ya lo percibe el mercado y lo refleja en los movimientos de las tasas de interés, el bono a 10 años en EU ya supera el 5.0%, nivel máximo que no se veía desde 2007; la semana pasada el bono a 30 años alcanzó 5.42%, nivel no visto desde 2004. Esto ha incidido en que las tasas hipotecarias aumenten considerablemente, todavía a inicios de año la tasa hipotecaria a 30 años rondaba el 6%, pero actualmente alcanza el 7.17%. Un efecto similar se aprecia en todo tipo de créditos, lo que pudiera impactar de manera negativa en el desempeño económico.
Aquí es donde la labor del banco central se enfrenta a una disyuntiva ya que el aumento de la tasa de referencia generará un efecto en cadena sobre el crédito en general, lo que pudiera desacelerar la economía; pero es justamente esa desaceleración económica lo que provocaría un efecto compensatorio para que la inflación también desacelere; es decir, el banco central prefiere sacrificar crecimiento económico de corto plazo en lugar de que las expectativas inflacionarias de los agentes económicos aumenten y es que, esta demostrado que una inflación que se sale de control tiene un impacto absolutamente negativo en la sociedad en el largo plazo.
Como se mencionó, el mercado ya descontó un aumento de 25 pb., pero la atención se centrará en la actualización de las expectativas económicas y principalmente en el dot plot; si el documento refleja que el aumento de mañana no es aislado y que pudiera iniciar un ciclo de alzas prologado, los mercados reaccionarán negativamente. Ese escenario no se percibe de momento debido a que la curva de rendimientos ha presentado un desplazamiento ordenado y más o menos similar en los diversos nodos.
Es decir, el escenario base es que la Fed aumente la tasa solo de manera preventiva (uno o dos aumentos), y que el conflicto en Medio Oriente termine pronto para que los precios de los energéticos caigan, el propio mercado no percibe de momento un impacto severo a nivel económico por lo que la curva no se ha invertido.
La propia Reserva Federal sabe que la incidencia de su decisión mañana tendrá un efecto marginal o nulo en la inflación actual ya que los choques vienen del lado de la oferta derivado de los ataques a infraestructura energética en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz; pero la importancia viene del mensaje que mandará el organismo a los agentes económicos para cumplir con su mandato y mantener ancladas las expectativas inflacionarias de largo plazo.
Esto lo ha confirmado el nuevo presidente de la Fed al reiterar que se tomarán todas las medidas para converger al objetivo inflacionario en 2.0%. Es por esto por lo que resulta tan relevante que la información que manda un banco central a los agentes económicos sea coherente, para que se mantenga la confianza de que la institución esta llevando a cabo la labor que le corresponde.


