Reuters.- La actividad empresarial de la eurozona creció en septiembre a su ritmo más rápido en casi tres años y medio, ya que la demanda se mantuvo fuerte a pesar de las preocupaciones por la inflación derivadas de la guerra en Oriente Medio, según una encuesta privada que también puso de manifiesto un repunte de las presiones sobre los precios.
La inflación en la zona euro se disparó más de lo previsto hasta el 3.8% el mes pasado, frente al 3.2% de agosto, debido al aumento vertiginoso de los costos energéticos, lo que aumenta el riesgo de que el Banco Central Europeo suba las tasas de interés a un nivel superior al esperado.
Sin embargo, esto, junto con el reciente repunte de los rendimientos de los bonos, apenas ha afectado hasta ahora a la actividad. El índice PMI de servicios de la eurozona de S&P Global subió en septiembre hasta 53.0 —su máximo en diez meses—, desde el 51.6 de agosto, en línea con las estimaciones preliminares.
El índice compuesto, que aúna los sectores de servicios y manufactura, subió hasta 53.1 desde el 52.0 registrado en agosto, su nivel más alto desde abril de 2023, y coronó el mejor resultado trimestral del bloque desde el segundo trimestre de 2022. Una lectura superior a 50.0 indica crecimiento.
“La señal conjunta que arrojan las encuestas del PMI apunta a un crecimiento del PIB a una tasa trimestral del 0.4%, con un impulso creciente a medida que nos encaminamos hacia el cuarto trimestre”, dijo Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence.
“Aunque los motores del crecimiento varían según el país, en lo que se refiere a la zona euro en su conjunto los servicios relacionados con las tecnologías de la información (TI) muestran un crecimiento especialmente sólido, impulsado por las inversiones en inteligencia artificial y respaldado por el crecimiento de los servicios profesionales y comerciales”.
España fue el país con mejor rendimiento, seguido de Irlanda, mientras que la recuperación de Alemania se aceleró hasta alcanzar una de sus tasas más altas desde principios de 2022. Italia y Francia registraron un crecimiento moderado.
Los datos respaldan las apuestas por una subida de tasas del BCE
Las empresas de servicios registraron un crecimiento más rápido de los nuevos pedidos, un indicador clave de la demanda, y los pedidos de exportación rompieron la racha de 39 meses de contracción.
Junto con el mayor aumento de los pedidos industriales desde principios de 2022, los nuevos pedidos en general crecieron a su ritmo más rápido en 41 meses. La demanda exterior fue especialmente fuerte, y los pedidos del extranjero aumentaron al ritmo más rápido en más de cuatro años y medio.
La ralentización de la contratación en el sector de los servicios contrarrestó un modesto repunte en la creación de empleo en el sector manufacturero, lo que hizo que el crecimiento global del empleo fuera más débil. Sin embargo, la confianza empresarial se mantuvo estable.
La encuesta también puso de manifiesto una intensificación de las presiones inflacionistas. Tanto los precios de los insumos como los de los productos terminados subieron al ritmo más rápido en cuatro meses.
“El nuevo repunte de las presiones de los precios revelado por la encuesta sugiere que la inflación en la zona euro se sitúa más cerca del 4% que del objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo”, añadió Williamson. “Estos datos, sumados a la aceleración del crecimiento indicada por el índice PMI, avivarán las especulaciones sobre un endurecimiento más agresivo de la política monetaria”.
Actualmente, los mercados descuentan más de dos subidas de tasas por parte del BCE para mediados del próximo año.


