Epic Games ganó un juicio antimonopolio a Google en el estado de California, Estados Unidos. El falló dictaminó de manera unánime que la tienda de aplicaciones móviles de la big tech y sus reglas de uso violan las leyes antimonopolio federales y estatales.
La resolución detalla que la compañía de Mountain View tiene gran poder e influencia en los mercados de distribución de apps dentro del ecosistema Android y en los servicios de facturación de estos softwares.
Para tomar la decisión, el jurado puso énfasis en los supuestos acuerdos de ingresos que Google tendría con fabricantes de smartphones y grandes estudios desarrolladores para frenar el crecimiento de otras tiendas de apps, como la de Epic Games.
Wilson White, vicepresidente de asuntos y políticas públicas de Google, confirmó que la compañía apelará la decisión. “Tenemos la intención de impugnar el veredicto. Android y Google Play ofrecen más opciones y apertura que cualquier otra plataforma móvil importante”, dijo.
La batalla entre Google y Epic Games aún no termina
Además aseveró que, durante el proceso judicial, se demostró que la Play Store mantiene una competencia “feroz con Apple y su App Store, así como con las tiendas de aplicaciones en dispositivos Android y consolas de videojuegos”.
En tanto, Epic Games calificó el falló como “victoria para todos los desarrolladores y consumidores de aplicaciones de todo el mundo”, pues no sólo demostró que las prácticas de la Play Store “son ilegales”, sino que también “abusan de su monopolio para cobrar tarifas exorbitantes, sofocar la competencia y reducir la innovación”.
La demanda es parte de una confrontación que Epic Games mantiene desde 2020 en contra de Google y Apple después de que ambas empresas bajarán de sus tiendas de apps el popular juego Fortnite. En aquel momento, las compañías argumentaron que el videojuego no respetaba las condiciones y comisiones relacionadas con las compras in-app.
La disputa entre Google y Epic Games aún no termina. Además de la apelación de Google, las autoridades aún deben determinar las soluciones apropiadas para el caso. Epic no solicitó una compensación monetaria. En cambio, exige que los desarrolladores tengan opciones para introducir sus propias tiendas de apps y sistemas de facturación alternos.


