La economía de los consumidores estadounidenses está mejorando. Este inicio de año alcanzó su nivel más alto desde 2021. Todo ello gracias a una mejora de la perspectiva sobre la inflación, según una estimación de la Universidad de Michigan.
De hecho, el Índice de la Universidad de Michigan subió 13.3% con respecto a diciembre y se ubicó en 79 puntos. Debido a ello se pudieron confirmar otras estimaciones publicadas enero.
A decir de la directora de la encuesta, Joanne Hsu, “los consumidores confían en que la inflación seguirá ralentizándose”; lo cual, a la larga, podría servir de impulso a la campaña del presidente Joe Biden, que este año buscará la reelección.
¿Están todos los consumidores de acuerdo?
No obstante, los consumidores no son unánimes sobre el estado de salud de la economía estadounidense: 41% cree que se avecina “un período favorable a lo largo del próximo año” para la coyuntura económica. En tanto, “48% espera un período difícil”, detalló Hsu.
Vale la pena mencionar que la inflación a 12 meses se mantuvo estable en Estados Unidos en 2.6%, según el índice PCE publicado la semana pasada por el Departamento de Comercio.
En tanto, la inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de alimentación y energía, sigue moderándose y se ubicó en 2.9% en los últimos 12 meses.
Por si fuera poco, los últimos meses de 2023, la economía de Estados Unidos creció más de lo esperado. El año cerró con una expansión del PIB de 2.5%, por encima del 1.9% de 2022, según el Departamento de Comercio.
Aunque el último trimestre mostró una moderación de la actividad económica, con una expansión que cayó del 4.9% en proyección anual durante el tercer cuarto del año. El dato aún supera el 2% que esperaba el mercado, según el consenso recabado por la consultora Market Watch.
Es importante recordar que este desempeño del PIB se vio sostenido por un mercado laboral sólido y por los gastos de los consumidores. Los salarios subieron y, desde mediados de 2023, los aumentos fueron mayores que los incrementos de precios.


