FED Reserva Federal
Foto: Pixabay.

Relevo en la Reserva Federal

La agenda propuesta por el nuevo presidente de la FED es ambiciosa y busca que la FED se enfoque totalmente en el manejo de la economía monetaria.
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Esta semana tendrá lugar el primer anuncio de política monetaria por parte de la Reserva Federal (FED) con Kevin Warsh al frente. Mucho se ha especulado sobre el perfil que tomará la institución y es que, se plantea que la cercanía que tiene Warsh con el presidente de EU provocaría una postura sesgada a la flexibilidad monetaria; pero también es importante decir que Warsh tiene una larga trayectoria en el sistema financiero lo que le da la experiencia suficiente para dirigir correctamente la FED. La situación para Warsh no es fácil y toma la batuta en un momento de choques inflacionarios derivados del conflicto en Medio Oriente.

Kevin Warsh conoce diversos frentes del mundo de las finanzas, de 1995 al 2002 se desempeño como vicepresidente y director ejecutivo en Morgan Stanley. En 2011 se unió a Duquesne Family Office como socio y asesor, firma fundada por Stanley Druckenmiller.

En 2006 tuvo su primera incursión en la Reserva Federal y se convirtió en el enlace entre el banco central y Wall Street, además de representar a la FED en el G20 para impulsar las propuestas de flexibilización monetaria que ayudarían a evitar una crisis económica mayor.

También se desempeña en el ámbito académico siendo profesor en la Escuela de Negocios de Stanford y es asesor económico del Congreso.

Como se puede observar, Warsh no es un improvisado en el mundo financiero lo que da confianza a los agentes económicos. Recuerdo que cuando Powell fue anunciado como presidente de la FED por ahí del 2017 se le crítico fuertemente su falta de experiencia y conocimientos económicos; de hecho, se señalaba constantemente que él era un abogado, no un economista. Janet Yellen también tuvo un recibimiento complejo por parte de los mercados que ha inicios de 2014 enfrentaron alta volatilidad. Recuerdo muy bien que los últimos dos presidentes de la FED tuvieron tropiezos en sus primeras conferencias de prensa como presidentes de la Reserva Federal, lo que provocó choques de volatilidad de corto plazo en los mercados financieros. Sin duda, ser la cabeza visible de la FED requiere también habilidades políticas y de comunicación.

Pero ¿qué se puede esperar de Kevin Warsh al frente de la FED? Warsh se apega más al perfil de la corriente monetarista como pensamiento económico. El ha criticado la flexibilización del objetivo de inflación que la FED implementó en 2020 por lo que entre los cambios inmediatos pudiera estar el regreso al objetivo puntual de 2.0%. Otro aspecto tiene que ver con dar menos peso al uso del balance como herramienta de política monetaria, lo que se traduciría en disminuir la hoja de balance la cual se ha expandido de manera acelerada desde la crisis financiera. También se plantea que la FED se vuelva más técnica y que sus decisiones se soporten en aspectos medibles, esto se apega más al perfil tradicional de un banco central el cual no solo reacciona a los datos pasados si no que, basado en modelos económicos y financieros, busca influir en las decisiones de los agentes económicos, de esta manera la institución se vuelve preventiva. Otro de los cambios que se plantean apuntan a la metodología en que se mide la inflación.        

Como se puede observar, la agenda propuesta por el nuevo presidente de la FED es ambiciosa y busca que la FED se enfoque totalmente en el manejo de la economía monetaria, quiere dejar de lado las discusiones políticas y de otros ámbitos que solo distraen al organismo.

Existen dudas respecto al perfil que pueda tener Warsh al frente de la FED, muchas de sus propuestas apuntan a un enfoque hawkish, pero la cercanía con el presidente de EU lo orillaría a ser más dovish. Sus primeras intervenciones serán relevantes para ir desvelando esta incógnita. El 17 de junio será su primera conferencia como presidente de la FED anunciando la decisión de política monetaria; esperemos que no le ganen los nervios como a sus últimos dos antecesores, para que el mercado no reaccione de manera negativa.