La adopción de la inteligencia artificial (IA) avanza con rapidez en las empresas, pero convertir esa tecnología en resultados de negocio sigue siendo un desafío. Aunque más del 80% de las organizaciones ya ha puesto en marcha iniciativas de IA, únicamente el 12% de los directores generales afirma haber obtenido crecimiento de ingresos y reducción de costos derivados de esas inversiones. A ello se suma la previsión de Gartner de que el 40% de los proyectos de IA agéntica serán abandonados antes de 2027 debido a problemas de gobierno y retorno de inversión.
En este contexto, la firma Keyrus anunció una evolución en su estrategia global bajo el concepto Architect of Intelligence, una visión orientada a ayudar a las organizaciones a pasar de la implementación de herramientas de inteligencia artificial a la construcción de una arquitectura que permita integrar esta tecnología de forma segura, escalable y enfocada en generar valor sostenible.
La compañía considera que la competencia empresarial ya no radica únicamente en acceder a los modelos de IA más avanzados, sino en desarrollar la capacidad de incorporarlos a la operación cotidiana del negocio mediante mecanismos de gobierno, procesos definidos y una integración eficiente con los datos y las personas.
Eric Cohen, Executive Chairman & Owner de Keyrus, explicó que la inteligencia artificial ha dejado de ser exclusivamente una herramienta tecnológica para convertirse en una capacidad estratégica. Sin una arquitectura adecuada, advirtió, la proliferación de agentes y soluciones puede generar fragmentación, complejidad y lo que definió como “caos agéntico”, limitando el potencial de las inversiones realizadas.
La evolución de la compañía responde a un escenario que enfrentan numerosas organizaciones tras una primera etapa de experimentación con IA. Muchas de ellas encuentran dificultades para escalar sus proyectos debido a la dispersión de datos, plataformas, procesos y modelos de gobernanza.
Como respuesta, Keyrus propone operacionalizar la inteligencia, integrándola al sistema operativo de las empresas para que datos, procesos, personas y agentes inteligentes trabajen bajo un mismo modelo capaz de aprender, adaptarse y generar resultados de forma continua.
Dentro de esta estrategia, la firma incorpora a nivel global su modelo propietario Human Orchestrated Model (HOM), diseñado para mantener la supervisión humana sobre la inteligencia artificial mediante mecanismos de trazabilidad, gobierno y medición del impacto financiero. El objetivo es facilitar la transición desde proyectos piloto hacia modelos industriales de adopción de IA, reduciendo riesgos y acelerando la generación de valor.
Para la empresa, construir organizaciones inteligentes requiere tres elementos fundamentales: datos confiables y correctamente gobernados, una colaboración efectiva entre las personas y la inteligencia artificial en la toma de decisiones, y una arquitectura tecnológica flexible que permita integrar distintos modelos de IA. En este enfoque, la ventaja competitiva no depende del modelo utilizado, sino de la capacidad de la organización para integrarlo de manera sostenible.
Keyrus considera que esta visión cobra especial relevancia en Latinoamérica, donde las empresas comienzan a superar la fase de casos de uso aislados para buscar una adopción más amplia de la inteligencia artificial. Stephan Samouilhan, CEO de Keyrus Américas, señaló que las organizaciones de la región buscan ahora convertir la IA en una capacidad estratégica que transforme su forma de operar y fortalezca su competitividad.
Con presencia en 28 países y más de 2,800 colaboradores, la compañía presentó esta evolución en el marco de su 30 aniversario, destacando que el siguiente reto para las organizaciones no será únicamente adoptar inteligencia artificial, sino diseñar la arquitectura que permita convertirla en una capacidad integrada y sostenible para toda la empresa.


