Las variety stores ganan terreno en México con un modelo que combina precios accesibles, renovación constante de productos, licencias de personajes y una experiencia de compra diseñada para provocar compras por impulso. La llegada de la japonesa Daiso al país, prevista para el 23 de septiembre, suma un nuevo participante a un segmento donde Miniso, Mumuso, Yoyoso, Ale-Hop y otras cadenas ya disputan al consumidor.
El atractivo de estas tiendas va más allá del precio. Al entrar a un establecimiento de este tipo, el consumidor encuentra productos de temporada en las primeras áreas, mientras que los pasillos reúnen accesorios, belleza, artículos para el hogar, juguetes, papelería, snacks y mercancía relacionada con personajes y franquicias.
Esta distribución busca que el consumidor avance de una categoría a otra y descubra productos que no necesariamente tenía contemplado comprar. La variedad y la renovación del piso de venta se convierten así en herramientas para aumentar la frecuencia de visita y el gasto por cliente.
El mercado global de las variety stores pasará de 50,900 millones de dólares en 2025 a 75,000 millones de dólares en 2035, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 4%, de acuerdo con los datos proporcionados para este análisis.
La llegada de Daiso ocurre en un mercado mexicano que ya cuenta con una amplia oferta de formatos similares. Para Ángel Méndez, académico y cofundador de la consultora Eichner & Méndez Financial Advisory, la apertura comercial de México con países asiáticos y el acercamiento de los consumidores, especialmente jóvenes, a las culturas de Japón, China y Corea favorecen la expansión de este tipo de establecimientos.
“Sí, efectivamente la tendencia es que este tipo de empresas sigan creciendo en el país bajo diferentes nombres”, señala Méndez, quien considera que la competencia entre estas cadenas continuará con fuerza.
El atractivo también está relacionado con la influencia de las tendencias asiáticas en el consumo mexicano. Evelyn Isner, socia de Eichner & Méndez Financial Advisory, señala que México representa un mercado atractivo para el retail y que fenómenos como el K-Pop, K-Food y K-Beauty han contribuido a acercar productos y conceptos asiáticos al consumidor.
“México es el mercado retail más atractivo de toda América Latina”, afirma Isner, al destacar la expansión de categorías como belleza, cuidado de la piel, cosmética y tecnología vinculadas con tendencias asiáticas.
Variedad para elevar el ticket
El crecimiento de estas cadenas también responde a una modificación en la oferta. Lo que comenzó con pequeños artículos, accesorios y productos de bajo costo ahora incorpora categorías como cocina, maquillaje, cuidado personal, tecnología, herramientas, alimentos y snacks.
Para Méndez, la variedad permite que estas tiendas amplíen su público más allá de los consumidores jóvenes. “La diversidad es el factor clave”, explica, al señalar que las cadenas incorporan productos para distintos integrantes del hogar y modifican con frecuencia la distribución de sus establecimientos.
Isner coincide en que la variedad tiene un efecto directo sobre el comportamiento del consumidor. La incorporación de productos complementarios y novedades favorece las compras no planeadas y puede elevar el ticket promedio al ofrecer distintas marcas, tamaños y precios dentro de una misma categoría.
La especialista también señala que una oferta amplia ayuda a reducir la posibilidad de que el consumidor abandone la tienda para buscar un producto en otra cadena o en plataformas de comercio electrónico.
Este modelo obliga a las empresas a aprovechar cada metro cuadrado del establecimiento. Los productos de mayor rotación pueden colocarse junto a artículos complementarios para incentivar compras adicionales, mientras que las novedades funcionan como elementos de descubrimiento.
El factor sorpresa frente al comercio electrónico
La competencia de las variety stores no se limita a las cadenas del mismo segmento. El comercio electrónico ofrece productos similares y, en algunos casos, a precios menores, sin que el consumidor tenga que desplazarse.
Méndez considera que las tiendas físicas conservan una ventaja vinculada con la experiencia. El consumidor puede recorrer los pasillos, tocar los productos y descubrir artículos que difícilmente habría buscado de manera específica en internet.
Ese componente de descubrimiento se refuerza con una estrategia de rotación constante. De acuerdo con Isner, algunas cadenas modifican su oferta en periodos de alrededor de una semana, lo que genera en el consumidor la percepción de que un producto puede desaparecer si no lo compra en ese momento.
“Si no me lo llevo hoy, a lo mejor vengo mañana o vengo la próxima semana y ya no va a estar”, explica la especialista sobre el efecto que busca generar esta estrategia.
Las licencias también se convierten en una herramienta para diferenciarse. Personajes y franquicias de Disney, Sanrio, Marvel, Barbie y BTS forman parte de las colaboraciones que estas cadenas utilizan para atraer consumidores y renovar su oferta.
Para Méndez, las alianzas con marcas reconocidas permiten que establecimientos con propuestas similares construyan una identidad propia. La innovación y la incorporación de productos que no se encuentran fácilmente en otros canales también forman parte de esa diferenciación.
Daiso llega a un mercado con más jugadores
Con la llegada de Daiso, la competencia en el segmento aumenta mientras las cadenas buscan capturar al mismo consumidor mediante diferentes combinaciones de precio, variedad, diseño, licencias y experiencia.
Mumuso, Yoyoso, Ale-Hop y Miniso ya forman parte de este paisaje comercial, con establecimientos que buscan convertir la visita en una experiencia de descubrimiento. A estas cadenas se suma una oferta local y otros formatos de bajo precio que también compiten por las compras del consumidor.
La expansión de estos conceptos ocurre además en un contexto en el que las influencias culturales asiáticas tienen mayor presencia entre los consumidores mexicanos. Isner identifica en este fenómeno una oportunidad para nuevas marcas y formatos provenientes de Asia, mientras Méndez apunta a la innovación y la diversidad como elementos para ganar espacio frente a competidores con propuestas similares.
El reto para las variety stores estará en mantener la novedad y diferenciarse en un mercado donde el consumidor ya reconoce el formato. La llegada de Daiso suma presión a una categoría que busca que cada visita al punto de venta se convierta en una oportunidad para descubrir algo nuevo y realizar una compra que, en principio, no estaba planeada.


