La presión arancelaria está modificando las estrategias de abastecimiento de las empresas, pero no ha desplazado a Asia de su posición central en las cadenas de suministro de Estados Unidos y Latinoamérica. Mientras los compradores estadounidenses recuperan parte de su actividad con proveedores chinos, las compañías mexicanas amplían sus opciones en el Sudeste Asiático, de acuerdo con el Barómetro de QIMA correspondiente al cuarto trimestre de 2026.
El reporte, elaborado a partir de la actividad de inspecciones de productos y auditorías de proveedores, muestra que China concentró en septiembre el 40% de los volúmenes de inspecciones y auditorías de QIMA procedentes de Estados Unidos. Se trata de su mayor participación mensual desde octubre de 2024, después de la rápida salida de empresas estadounidenses registrada durante 2025.
El repunte ocurrió incluso cuando comenzaron a disminuir las limitaciones de capacidad que habían afectado al Sudeste Asiático por la crisis de combustible en el estrecho de Ormuz. Según el análisis, el regreso a China no responde únicamente a una mayor disponibilidad de producción, sino también a factores estructurales, como su infraestructura manufacturera, la presencia de trabajadores calificados y un ecosistema consolidado de proveedores.
Sin embargo, esta recuperación no significa que las empresas hayan abandonado sus estrategias de diversificación. Durante el tercer trimestre de 2026, las inspecciones en China se ubicaron apenas 15% por encima de los volúmenes registrados en el mismo periodo de 2024. El comportamiento evidencia que las decisiones de compra pueden cambiar con rapidez ante modificaciones en las condiciones comerciales y arancelarias.
En Latinoamérica, la tendencia muestra otro movimiento. La participación de China en las inspecciones y auditorías de QIMA para compradores de la región disminuyó de 81% a 79% durante el tercer trimestre, mientras que la del Sudeste Asiático se duplicó respecto al mismo periodo de 2024.
México sobresale en esta expansión. El volumen de inspecciones y auditorías en el Sudeste Asiático para compradores mexicanos aumentó 102% interanual durante el tercer trimestre de 2026. Vietnam también ganó terreno como mercado proveedor, con un crecimiento de 99% en el volumen de inspecciones.
Para Iván Hernández, director general de QIMA para México y Latinoamérica, diversificar requiere verificar la capacidad y legitimidad de los proveedores, además de comprobar que la calidad y los productos entregados correspondan con lo acordado.
El reporte apunta así a una transformación de las cadenas de abastecimiento: las empresas buscan reducir su dependencia de un solo mercado, aunque operar con más proveedores y países también incrementa la complejidad de supervisar sus operaciones.


