Peter Lynch, quien es considerado uno de los gurús de las inversiones, junto a grandes personajes como Warren Buffett, George Soros y otros, dijo “Hay recesiones, hay caídas en el mercado accionario. Si no eres consciente de que van a suceder entonces no estas listo, no lo harás bien en el mercado”.
Dicha frase nos viene a recordar que los mercados financieros no suben de manera lineal, algo que los inversionistas habían olvidado en los últimos meses y es que desde mayo a octubre la subida había sido prácticamente constante, de hecho, en pocas ocasiones durante el periodo mencionado se presentaron tres días de caídas consecutivas en el S&P 500.
Noviembre ha traído una ola de nerviosismo a los mercados financieros a tal grado que el fear and greed index ya alcanza 9 unidades, un nivel que no se veía desde abril de este año, hay que recordar que este índice se conforma por siete indicadores de sentimiento de mercado, y todos se ubican actualmente en “extreme fear”.
El movimiento no sorprende ya que en las últimas semanas se sugería tener cautela debido a la velocidad con que habían subido los mercados y específicamente algunas emisoras y sectores. La realidad nos ha alcanzado y en lo que va de noviembre la corrección se hace sentir.
Ahora bien, hay que poner las cosas en su justa dimensión, desde los máximos de finales de octubre el S&P ha corregido 4.4%, Nasdaq 6.1%, Dow Jones 4.5% y el Russell 2000 (índice de baja capitalización) 7.7%. Si bien las caídas se amplifican en emisoras individuales, el proceso de diversificación ayuda a que la corrección no sea drástica. Como se puede observar, las caídas hasta el momento son moderadas y hasta cierto punto necesarias en un mercado que ya arrojaba señales de cautela.
El nerviosismo actual del mercado se ve alimentado también por noticias que han surgido en las últimas semanas y que apuntan a que algunos bancos de inversión, fondos de inversión y grandes inversionistas han disminuido o liquidado totalmente sus posiciones en emisoras de importante relevancia como NVDA; incluso de aquellos que están apostando a la caída de emisoras relacionadas con la inteligencia artificial.
Hay que recordar que los grandes inversionistas deben proporcionar un informe a las autoridades bursátiles en EUA sobre la tenencia en sus portafolios de inversión, dicho reporte es el 13F; dicho reporte es de suma relevancia para conocer lo que están comprando o vendiendo estos gigantes de las inversiones, pero se debe tomar en cuenta que corresponde a un reporte retrasado, pues refleja información pasada, realmente no podemos saber que es lo que están haciendo estos inversionistas en la actualidad. Parecería que muchos inversionistas aprovecharon la euforia de los últimos meses para materializar sus ganancias, algo a lo que me refiero como “money in the pocket”; también se vale cobrarle al mercado.
Como se mencionó anteriormente, la corrección era inevitable; ahora bien, la pregunta relevante es cuánto durará la corrección o dicho de mejor manera, de qué magnitud será la corrección. Es prácticamente imposible saberlo pues el desánimo puede extenderse por varias semanas si no hay catalizadores que regresen el optimismo a los inversionistas; en el corto plazo podemos voltear a ver el reporte trimestral de NVDA que, seguramente mostrará crecimientos importantes en ingresos y utilidades, pero lo relevante será conocer las expectativas de la empresa para determinar si la euforia por la inteligencia artificial puede impulsar nuevamente al mercado, de ahí en adelante, los inversionistas estará atentos a señales que generen expectativas de lo que hará la Reserva Federal en su reunión de diciembre.
Basado en lo anterior, los inversionistas optimistas se encontrarán realizando compras de oportunidad para aprovechar las recientes caídas, pero aquellos que piensan que las caídas se extenderán, se encuentran disminuyendo exposición en activos de riesgo. En fin, así funciona el mercado de valores, una lucha constante entre oferentes y demandantes de activos financieros que basan sus decisiones actuales en sus expectativas. Solo el tiempo indicará quién tuvo la razón en esta batalla constante entre osos y toros.


