Reuters.- La guerra en Irán y el consiguiente aumento de los precios de la energía repercutirán en los mercados emergentes mucho más allá de la inflación, con presiones más amplias sobre las balanzas exteriores, las divisas y los flujos de capital, advierten los analistas.
Los corredores de bolsa, incluidos J.P.Morgan y Bernstein, esperan que los precios del Brent superen la barrera de los 100 dólares si continúa el conflicto, ya que Teherán ha prometido cerrar el Estrecho de Ormuz y ha dicho que disparará contra cualquier barco que intente pasar por esta ruta crucial para el transporte de petróleo y gas.
Los futuros del crudo Brent subían 5.63 dólares, o un 7.2%, a 83.36 dólares el barril después de tocar su máximo desde julio de 2024 a 85.12 dólares.
“Una simple subida del 10% en los precios del petróleo puede deteriorar las balanzas por cuenta corriente (para los mercados emergentes) en 40-60 puntos básicos. Un aumento prolongado no haría sino profundizar estos déficits”, señalan los analistas de ING en una nota, en la que añaden que Tailandia, Corea del Sur, Vietnam, Taiwán y Filipinas son los más expuestos.
La guerra aérea de Estados Unidos e Israel contra Irán se amplió, con Israel atacando Líbano e Irán respondiendo con ataques contra infraestructuras energéticas en países del Golfo y contra petroleros en el Estrecho de Ormuz.
Los mercados financieros mundiales se han visto sacudidos por el conflicto, y tanto los índices de renta variable de los mercados emergentes como los de divisas han caído a mínimos de tres semanas mientras los inversores buscaban la seguridad del dólar estadounidense.
La subida de los precios del crudo sólo plantea un riesgo limitado para China, a menos que el choque se prolongue o se agrave bruscamente, pero India, con sus escasas reservas de petróleo, sería uno de los países más expuestos a una interrupción sostenida del suministro, según los analistas.
Goldman Sachs calcula que un aumento de la oferta de crudo Brent de 70 a 85 dólares añadiría aproximadamente 0.7 puntos porcentuales a la inflación en las economías emergentes de Asia y reduciría en 0.5 puntos el crecimiento económico, al tiempo que aumentaría el déficit por cuenta corriente en casi todas las economías de la región, especialmente en Tailandia, Singapur y Corea del Sur.
Citigroup advirtió de que una crisis prolongada del petróleo podría “desanclar agresivamente” las expectativas de inflación en los mercados emergentes, y que países con reservas bajas como Argentina, Sri Lanka, Pakistán y Turquía se enfrentarían a un mayor riesgo de salidas de capital y deslizamientos de divisas.
Por otra parte, los analistas de J.P. Morgan cambiaron el martes la divisa de mercados emergentes EMEA a “ponderación de mercado” y añadieron el zloty polaco a su lista de divisas “infraponderadas”.


