Las expectativas de que el Comité de Política Monetaria de la Reserva Federal incremente la tasa de interés continúan vigentes para que dicho movimiento se materialice entre septiembre y octubre con un ajuste de al menos 25 puntos base. Sin embargo, esta semana se dio a conocer el dato del PCE, uno de los indicadores de inflación preferidos por la Fed, el cual se ubicó en línea con las expectativas del mercado, dando un respiro a los inversionistas y alimentando la esperanza de que dicho incremento pudiera posponerse o incluso no llegar este año.
Como resultado, el peso recuperó terreno frente al dólar, permitiendo que el tipo de cambio regresara desde niveles cercanos a 17.60 hasta un mínimo de 17.43 el viernes, para cerrar la semana alrededor de 17.50 pesos por dólar. En este mismo sentido, la probabilidad implícita de un aumento de tasas en la reunión de septiembre disminuyó de 52.5% la semana pasada a 46.8% al cierre del viernes.
Aunque será una semana corta para los mercados estadounidenses debido al feriado por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos —que este año se adelantará al viernes, ya que el 4 de julio cae en sábado—, la agenda económica estará cargada de eventos relevantes.
El principal será el Foro Anual de Bancos Centrales que organiza el Banco Central Europeo en Sintra, Portugal. El miércoles se llevará a cabo el panel más esperado, encabezado por Christine Lagarde como anfitriona, acompañada por Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, en su primera aparición pública desde que asumió el cargo, además de Andrew Bailey, gobernador del Bank of England, y Tiff Macklem, gobernador del Banco de Canadá. Los mercados estarán atentos a cualquier señal sobre la evolución de la inflación y el rumbo de las tasas de interés durante los próximos meses.
En cuanto a los indicadores económicos, el martes se publicará la confianza del consumidor; el miércoles conoceremos el reporte ADP de creación de empleo privado, con un estimado de 119 mil nuevos puestos de trabajo, además del ISM y PMI manufacturero. El jueves, debido al ajuste por el feriado, se dará a conocer el reporte de nóminas no agrícolas, para el cual el consenso espera la creación de 113 mil empleos, mientras que la tasa de desempleo se estima permanezca en 4.3%. Ese mismo día también se publicarán las órdenes de fábrica y las órdenes de bienes duraderos.
En el frente comercial, el 1 de julio será una fecha importante para el futuro del T-MEC, ya que es el plazo establecido para que los tres países expresen formalmente su postura respecto a la extensión del tratado. Tanto México como Canadá ya manifestaron su intención de prorrogarlo por otros 16 años; sin embargo, Estados Unidos aún no ha hecho oficial su posición. El mercado permanece atento a la postura del gobierno de Donald Trump, ya que existe la posibilidad de que proponga un esquema de revisiones periódicas en lugar de una extensión automática, lo que podría generar volatilidad dependiendo del tono del anuncio.
Con este panorama, y considerando además que el martes corresponde al cierre de mes —cuando suele incrementarse la demanda de dólares por parte de empresas para cumplir con sus obligaciones—, esperamos un rango de operación para el tipo de cambio entre 17.35, donde actualmente se ubica el promedio móvil de 50 días, y 17.55, con una zona intermedia en 17.44, correspondiente al promedio móvil de 100 días. En caso de romper estos niveles, los siguientes objetivos técnicos se ubican en 17.20 por la parte baja y 17.75 por la parte alta.
Mientras el mercado no reciba sorpresas provenientes de la Reserva Federal o del frente comercial del T-MEC, el tipo de cambio podría mantenerse operando dentro de este rango durante la semana, con los inversionistas atentos a cualquier señal que modifique las expectativas sobre las tasas de interés o la relación comercial entre Norteamérica.


