A los financieros nos gusta hacer cierres periódicos para hacer un balance de lo sucedido, pero también para generar expectativas sobre el periodo que sigue; ha transcurrido el primer semestre de un 2026 que resultó turbulento principalmente por el conflicto en Medio Oriente y que generó choques inflacionarios en todo el mundo por la apreciación de los energéticos, esto ha obligado a que algunos bancos centrales se vuelvan más restrictivos, lo que impacta en diversas clases de activos. En esta participación realizaremos un balance de lo sucedido con algunos instrumentos financieros y trataremos de plantear un escenario para lo que resta del año.
Los principales índices accionarios acumulan ganancias importantes siendo el Nasdaq 100 el de mejor desempeño con un 19.1% de ganancia, el S&P +9.1% y el Dow Jones +8.7%. El camino no fue lineal y es que de inicios de febrero y hasta finales de marzo se registró una corrección cercana al 10% por el conflicto bélico; los que aprovecharon para comprar en estos niveles maximizaron sus ganancias y es que, la recuperación fue sumamente rápida a tal grado que para inicios de junio los índices registraban nuevos máximos. El índice de baja capitalización Russell 2000 acumula una ganancia de 21.4%.
El buen desempeño del mercado accionario en EU no es generalizado y es que se observa cierta divergencia entre sectores. El sector energético gana 20.5%, seguido del industrial y tecnológico que ganan 18%; de manera contraria se tiene al sector de comunicaciones que pierde 8.1% en lo que va del año, mientras que el de consumo discrecional y financiero pierden alrededor de 1.5%. Uno de los aspectos que más llama la atención de esta primera mitad del año es que las grandes tecnológicas no han tenido un buen desempeño, de hecho, el ETF MAGS acumula una pérdida de 3.15%. Hablando de sectores y sin duda alguna, el principal ganador del primer semestre es el sector de semiconductores con el índice SOX con +100.80%.
La dinámica anterior se replica a mayor escala, el mejor desempeño por países lo registra Corea del Sur con +103.15%, esto se explica por la concentración que tiene su principal índice accionario en emisoras tecnológicas. En síntesis, los mercados accionarios globales han tenido un excelente primer semestre lo que se puede confirmar con el All Country World Index que gana 10.5%.
La narrativa de los mercados financieros cambió de manera importante a consecuencia del conflicto en Medio Oriente; hasta el primer mes de este 2026 la mayoría de los bancos centrales del mundo mantenían una postura de flexibilización monetaria con recortes en las tasas de referencia; incluso la FED realizó su último recorte en diciembre del año pasado. La guerra entre EUA e Irán provocó disrupciones en las cadenas de suministro, principalmente de productos energéticos y es que, por el estrecho de Ormuz pasa alrededor de 20% del petróleo que se comercializa en el mundo; el que dicho estrecho se mantuviera cerrado por algunos meses provocó una apreciación acelerada del petróleo el cual se había mantenido relativamente estable a lo largo de 2025 y hasta el inicio de 2026 en alrededor de 60 dólares por barril.
Exactamente el primer día de marzo es que comenzó la escalada del precio que alcanzó máximos alrededor de 115 dólares por barril, esto significaba una apreciación prácticamente del 100%. Los precios internacionales del petróleo tuvieron un primer semestre sumamente turbulento; con el anunció de treguas, negociaciones y la firma de un pre-acuerdo de cese al fuego el WTI cierra el semestre en alrededor de 71 dólares por barril. El balance del primer semestre para el petróleo es una apreciación de 24%, pero vaya camino tan sinuoso por el que se ha transitado.
La apreciación de los energéticos ha llevado a que se generen choques inflacionarios lo que ha presionado al mercado de bonos. La tasa del bono a 10 años en EU inició 2026 en 4.16%, incluso para finales de febrero alcanzó un mínimo en 3.96% ante la expectativa de que la FED retomara los recortes; pero el discurso cambió y el aumento de las tasas de interés de mercado fue inmediato, para mayo se había alcanzado un máximo en 4.69%, lo que representaba niveles no vistos desde inicios de 2025.
Actualmente la tasa del bono a 10 años de EU se ubica en alrededor de 4.41%; es decir en el primer semestre la tasa se ha incrementado en alrededor de 25 puntos base. La última reunión de la FED, ya con un nuevo presidente, presentó un tono más restrictivo lo que provoca que la probabilidad de que se presente un aumento en la tasa de referencia en septiembre es de 50%, incluso no faltan aquellos que plantean dos incrementos en el segundo semestre. El aumento de las tasas de interés de mercado lleva a que los precios de los bonos disminuyan con algunas referencias que acumulan una pérdida de 0.70% para los bonos con grado de inversión e instrumento high yield.
El propio conflicto, los movimientos de commodities y en tasas de interés también ha distorsionado el mercado de divisas. A lo largo de 2025 se mantuvo la narrativa del USD débil, pero esa postura ha cambiado a tal grado que en este mes el índice dólar DXY registró máximos en 101.7 unidades siendo un máximo desde abril del año pasado. En lo que va de 2026 el DXY se aprecia 3.0% y destaca principalmente la paridad USD/JPY que actualmente se ubica en 162.50 siendo un máximo no visto desde finales de 1986.
El fortalecimiento del USD se ha dado principalmente contra monedas fuertes, aunque varias monedas emergentes se han fortalecido; por ejemplo, el yuan chino gana 3.0% respecto al USD en lo que va del año, el rand de Sudáfrica +0.9%, el MXN +3.0%, el BRL +5.6% y uno de los principales ganadores del primer semestre es el peso colombiano con 8.7%. Este comportamiento se pudiera explicar por los diferenciales de tasas de interés y que, por el momento, no se perciben riesgos financieros relevantes.
En resumen, podemos decir que el primer semestre ha sido de ganancias importantes en los mercados accionarios, aunque con divergencias entre sectores. Un fortalecimiento generalizado del USD frente a otras monedas fuertes y un repunte en las tasas de interés.
La dinámica para la segunda mitad del año no debería ser muy distinta, las ganancias de los mercados accionarios dependerán de los resultados trimestrales, pero añadiendo el aumento de tasas de interés como factor de riesgo. Es poco probable que se mantenga una apreciación similar a la observada en el sector de semiconductores, pero el buen desempeño pudiera verse ahora en sectores rezagados y con buenos fundamentales; es decir, es momento para voltear a ver la calidad. El efecto del conflicto en Medio Oriente se ha diluido y aunque seguirá siendo un factor de riesgo a seguir, los inversionistas regresarán a darle prioridad a otros factores relacionados con el desempeño económico global, la guerra comercial.
Para la segunda mitad del año, se suma el factor de elecciones intermedias en EU. Sin duda alguna, uno de los protagonistas será la Reserva Federal, si por una postura más restrictiva, pero también por su nuevo presidente el cual ha planteado cambios importantes en el manejo de la política monetaria, veremos cómo toma el mercado dichos cambios. Que sea una segunda mitad de año de buenos rendimientos.


