La cerveza mexicana representa una cadena productiva que se extiende desde el campo hasta la manufactura, distribución, comercialización y los servicios. De acuerdo con la información de Cerveceros de México, esta agroindustria genera más de 715,000 empleos directos e indirectos y activa más de 168 actividades económicas en más de 20 estados del país.
El vínculo con México comienza en el campo. Actualmente, más de 5,000 familias agricultoras producen la cebada maltera que abastece a la industria cervecera. A partir de esta materia prima, diferentes sectores participan en una cadena que genera valor y oportunidades económicas en distintas regiones.
La proveeduría nacional también forma parte de este entramado. El 73% de los insumos utilizados por la industria son adquiridos a proveedores mexicanos, por lo que el impacto económico de la cerveza se extiende a agricultores, proveedores, trabajadores, distribuidores, comercios y comunidades.
En conjunto, esta cadena productiva contribuye con alrededor de 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Su capacidad también ha colocado a México entre los principales productores de cerveza a nivel mundial.
El país ocupa actualmente el cuarto lugar como productor mundial, con 7.5% de la producción global. Su capacidad productiva supera los 136 millones de hectolitros anuales, una escala que ha permitido llevar la cerveza elaborada en México a distintos mercados y contribuir a proyectar al país en el escenario internacional.
La industria también contempla nuevas inversiones para fortalecer su capacidad. Hacia 2028, prevé alrededor de 6,350 millones de dólares destinados a modernizar infraestructura, impulsar la innovación y fortalecer la producción nacional.
Más allá de los indicadores económicos, la cerveza mantiene una presencia vinculada con la convivencia y la cultura mexicana. Detrás del producto existe una red que conecta actividades agrícolas con pequeños comercios, comunidades y grandes centros productivos.
En este contexto, Cerveceros de México presentó recientemente la iniciativa El Lado C de la Cerveza, cuyo objetivo es visibilizar a las personas y actividades que participan en esta cadena: familias agricultoras, trabajadores, proveedores, negocios y comunidades.
La iniciativa plantea mostrar el impacto que existe detrás de cada cerveza producida en México y destacar el papel de una agroindustria con presencia en distintas regiones del país.
Así, el sector cervecero mexicano reúne campo, empleo, inversión, proveeduría nacional y capacidad productiva en una cadena que genera valor económico y social y que ha contribuido a posicionar a México como uno de los principales productores de cerveza en el mundo.


