La razón es clara: la inflación no ha cedido como se esperaba y ahora enfrenta una presión adicional derivada del alza en los precios del petróleo, impulsados por el conflicto en Medio Oriente.
México es un ejemplo muy claro de lo fácil y rápido que es mover el dinero y los datos de la balanza de pagos que publica Banco de México, ayudan a determinar el apetito que existe por parte de los inversionistas internacionales para comprar acciones mexicanas.
Estamos viendo movimientos históricos en el comportamiento del petróleo que no se habían presentado en muchos años, incluso algunos casos que son inéditos.
La guerra que se está desarrollando en Medio Oriente ha entrado en una fase más compleja. Estos eventos provocó una reacción inmediata en los mercados energéticos, llevando al petróleo a cotizar por encima de los 115 dólares por barril.
Por Josué Abid Pérez Pastrana, Coordinador de la Maestría en Derecho Fiscal y Administración Tributaria en la Universidad Anáhuac México
Uno de los factores de riesgo contemplados en los mercados para este 2026 se ha materializado; el fin de semana EU e Israel atacaron directamente a Irán.