Reuters.- Cuando los agentes de tránsito retienen la motocicleta de un repartidor en Buenos Aires, recuperarla puede depender de costosos préstamos, alimentando un ciclo de deuda que atrapa cada vez más a los trabajadores independientes argentinos en las aplicaciones de las que dependen para obtener ingresos.
Albert Quintero, un repartidor o “rider” -como se llaman entre ellos- de 41 años, gana en promedio 70,000 pesos (unos 46 dólares) al día repartiendo comida a domicilio. Sin embargo, recuperar un vehículo confiscado por las autoridades supondría un gasto mínimo de unos 140,000 pesos (unos 90 dólares), cifra que, según Quintero, muchos trabajadores no pueden afrontar sin endeudarse.
Cada vez más trabajadores de aplicaciones recurren a préstamos de empresas Fintech, incluyendo créditos ofrecidos por las mismas plataformas de reparto para las que trabajan, a pesar de las tasas de interés que suelen alcanzar los tres dígitos.
Aplicaciones como PedidosYa ofrecen préstamos a los usuarios con una tasa nominal anual del 131%, mientras que la billetera digital Personal Pay cobra alrededor del 170%. “Hay muchos que no tienen el dinero”, dijo Quintero, y por eso se endeudan tomando estos préstamos.
Mientras las familias argentinas lidian con el aumento del costo de vida y la incertidumbre laboral, las compañías Fintech se están convirtiendo en una importante fuente de crédito, ofreciendo una perspectiva de cómo los trabajadores y las familias están afrontando la reforma económica del presidente Javier Milei.
Los préstamos del sector Fintech en el país se han multiplicado por veinte, alcanzando los 10 millones de préstamos individuales, frente a los 500,000 créditos de seis o siete años atrás, según Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, organización que engloba a empresas del sector.
Este crecimiento coincide con el inicio de las reformas de Milei, que están transformando el sistema financiero argentino. Durante años, la inflación galopante, las recesiones recurrentes y las crisis de deuda soberana desalentaron el crédito.
A medida que la inflación ha disminuido y la estabilidad económica ha mejorado, los bancos y las plataformas digitales han otorgado más préstamos, mientras que las medidas de austeridad del Gobierno, como recortes de subsidios, han reducido los presupuestos familiares, incrementando la demanda de créditos.
Dificultades para pagar
Alrededor de 6 millones de personas tienen más de 90 días de retraso en sus pagos, casi un tercio del total de individuos con créditos, según estimaciones recopiladas por la Cámara Fintech.
La tasa de morosidad de las familias se ubicó en 12.8% en junio, el nivel más alto desde que se tienen registros en 2010, según datos del banco central, y un nivel muy superior al 2.8% anotado cuando Milei asumió el cargo a fines del 2023.
Los analistas señalan que el cambio va más allá de la economía. Los tomadores de créditos, acostumbrados a que la alta inflación erosionara el valor real de sus deudas, ahora se enfrentan a tasas de interés reales muy positivas, a menudo de tres dígitos, que encarecen el servicio de los préstamos.
Un informe de la consultora Analytica reveló que los jóvenes son los más afectados por la morosidad.
“Reciben plata fácil de las billeteras virtuales, pero no ven el interés que están pagando”, afirmó Enrique Tobani, quien participó en una protesta en agosto frente al Ministerio de Economía, en Buenos Aires, para exigir alivio de la deuda.
“Cada vecino, con cada familiar que habla, con cada trabajador que habla, está pasando todo por la misma situación”, añadió Tobani.
Peidos de ayuda
Hasta el momento, el Gobierno de Milei se ha resistido a dar algún tipo de intervención estatal a las diferentes peticiones de las familias, sindicatos y agrupaciones para aliviar sus deudas y ha catalogado al creciente endeudamiento de los hogares como un tema entre privados.
Los funcionarios describen que la situación de los préstamos impagos son una consecuencia temporal de los esfuerzos por expandir el mercado de crédito privado de Argentina, que con un 12% del PIB se mantiene muy por debajo del 80% del vecino Brasil.
La semana pasada, funcionarios brasileños expresaron preocupaciones sobre el creciente endeudamiento de los hogares, impulsado por productos crediticios costosos y estándares de crédito débiles.
Dado que la preocupación por el empleo ahora supera a la inflación en las encuestas de opinión pública en Argentina, los analistas afirman que el endeudamiento personal podría convertirse en un problema político para la reelección de Milei en los comicios de 2027.
“Una cuenta externa más sólida no le garantizará el éxito en la campaña de 2027 si el endeudamiento de los hogares, el bajo consumo y la precariedad laboral siguen definiendo la vida cotidiana”, afirmó Mariano Machado, de la consultora de riesgos Verisk Maplecroft.
Aunque la inflación se ha moderado, muchos afirman que los ingresos no han seguido el ritmo del costo de vida, lo que obliga a las familias a depender más del crédito para cubrir sus gastos diarios. Según Biocca, las empresas Fintech han otorgado crédito a quienes carecen de ingresos estables o empleo formal.
“Te piden requisitos muy grandes”, dijo Marcelo De Mattei de 44 años, quien trabaja como rider para complementar sus ingresos y gana unos 21,000 pesos diarios (casi 14 dólares), refiriéndose a las condiciones que exigen los bancos tradicionales.
Agrupaciones bancarias y del sector Fintech están pidiendo revisar la carga impositiva que encarece el financiamiento sobre los préstamos para disminuir los costos de endeudamiento, entre otras soluciones que proponen.
La asociación bancaria ABAPPRA propuso el 28 de agosto cambios a las normas del banco central, que otorgarían a las entidades mayor flexibilidad para clasificar a los individuos en mora y contabilizar los préstamos vencidos.
En la protesta en Buenos Aires frente al Ministerio de Economía, Oriana Fernández, del grupo activista Endeudados Organizados, afirmó que los préstamos se han convertido cada vez más en una forma de subsistir.
“Vemos que la gente lo está pidiendo (al préstamo) y se esta endeudando en sus necesidades básicas, en los gastos cotidianos que tienen”, declaró.


