Los supermercados se mantuvieron al margen de la fiesta mundialista. Mientras especialistas, e incluso las cadenas, esperaban un empuje en el consumo por la justa deportiva y las promociones de verano, que se hilan con el regreso a clases, un evento catalizador de consumo, los compradores avanzaron en otra dirección y mantuvieron la cautela a la ora de comprar.
Los resultados financieros del segundo trimestre de Walmart de México, Grupo Chedraui y La Comer respaldan en que el consumidor mantiene una actitud cautelosa, crecieron en ingresos, pero enfrentaron un consumidor que compra con mayor selectividad, visita menos algunas tiendas y responde principalmente a promociones y descuentos.
Walmart registró un crecimiento de 3.1% en sus ingresos en México, hasta alcanzar 209,188 millones de pesos, mientras que sus ventas mismas tiendas avanzaron 1.8%. Sin embargo, el crecimiento no fue suficiente para sostener la rentabilidad: la utilidad neta cayó 0.7%. La compañía también recortó su expectativa para 2026 y ahora estima un crecimiento de entre 3.5% y 4.5% en ventas a moneda constante, además de prever un margen EBITDA ligeramente inferior al de 2025.
El Mundial sí generó oportunidades para algunos formatos y categorías. Walmart Supercenter incorporó más de 400 artículos relacionados con el torneo, entre ropa, mercancía licenciada, productos temáticos de Great Value y coleccionables, mientras que la marca propia ONN aprovechó la demanda de pantallas. Sam ‘s Club también destacó por un crecimiento de doble dígito en la adquisición de socios, acompañado de mejores tasas de renovación y una mayor migración hacia la membresía Plus.
Sin embargo, el efecto se quedó concentrado en determinadas categorías. Bodega Aurrera, uno de los formatos más expuestos al consumo cotidiano, registró menor tráfico y canastas más pequeñas, particularmente en alimentos y productos perecederos de sus tiendas grandes en el centro del país. Incluso la campaña Morralla, que consiguió un crecimiento de doble dígito, no logró compensar la debilidad general del formato.
“El consumo continúa débil y nuestro desempeño todavía no está donde queremos que esté. La recuperación del consumo es más lenta de lo esperado y está impactando claramente nuestro desempeño en ingresos”, dijo Cristian Barrientos Pozo, director general de Walmart de México, durante la llamada con analistas.
El consumidor cuenta los pesos
El comportamiento de Walmart coincide con el de otras cadenas. Chedraui aumentó 5.1% sus ventas en México, hasta 36,058 millones de pesos, con apoyo de las nuevas aperturas y un crecimiento de 4.4% en piso de venta. Sus ventas mismas tiendas avanzaron 1.3%, con lo que acumuló 24 trimestres consecutivos por encima del desempeño de la ANTAD.
Sin embargo, detrás del crecimiento aparece un consumidor más cuidadoso. El ticket promedio de Chedraui aumentó 2.2%, pero las transacciones disminuyeron 0.9% frente al segundo trimestre de 2025. Es decir, quienes acudieron a las tiendas gastaron más en cada visita, pero hubo menos operaciones. La presión fue particularmente visible en el sureste, donde la compañía también identificó una desaceleración del turismo.
La Comer también incrementó sus ingresos, aunque a un ritmo de 5.7%, hasta 12,933 millones de pesos, y sus ventas mismas tiendas crecieron 2.9%. La compañía atribuyó parte del desempeño a Temporada Naranja, su principal campaña promocional, y a Miércoles de Plaza, enfocada en productos perecederos con precios preferenciales. No obstante, su utilidad cayó 16.4%, afectada por mayores gastos operativos y una base de comparación elevada.
Los resultados reflejan como las promociones consiguen sostener las ventas, pero no necesariamente mejoran la rentabilidad. Las cadenas tienen que ofrecer precios atractivos para mantener el flujo de consumidores, mientras enfrentan mayores costos de operación y continúan invirtiendo en tecnología, logística y comercio electrónico.
Menos productos, pero más relevantes
La presión sobre el consumidor también está modificando la estrategia de las cadenas. Walmart comenzó a reducir y ordenar el número de productos disponibles en determinados formatos para mejorar la eficiencia, elevar la disponibilidad y trasladar parte de esos ahorros a los precios.
La primera fase contempla recortar entre 30% y 40% el surtido de Bodega Aurrera Express y posteriormente aplicar una estrategia similar en Bodega Aurrera y Mi Bodega. La compañía prevé observar los primeros avances de esta iniciativa durante los próximos 12 a 18 meses.
“No estamos retirando artículos para vender menos. Todo es para vender más. Básicamente, estamos creando el surtido adecuado y relevante para los clientes”, explicó Javier Andrade, vicepresidente de compras para Walmart México y Centroamérica.
El ajuste responde a un cambio en la forma en que los mexicanos distribuyen su gasto. Walmart observa que los consumidores dividen cada vez más sus compras entre distintos comercios, mientras que la desaceleración del impulso que generaron los aumentos salariales también empieza a reflejarse en sus decisiones.
En este escenario, el Mundial funcionó como un acelerador para algunas categorías, pero no como un detonador general del consumo. Las pantallas, la ropa, los coleccionables y los productos relacionados con el torneo capturaron parte del gasto extraordinario, pero el resto del carrito continuó condicionado por el precio, las promociones y la necesidad de administrar mejor el presupuesto.
Para los autoservicios, el reto que queda después del torneo es precisamente ese: mantener el crecimiento cuando desaparezca el efecto de los eventos deportivos y el consumidor vuelva a concentrar su gasto en las categorías esenciales. El segundo trimestre mostró que vender más ya no depende sólo de atraer clientes, sino de convencerlos de que cada compra vale la pena en un mercado donde el presupuesto sigue fragmentado y las promociones pesan cada vez más en la decisión de compra.


