Reuters.- La era de Kevin Warsh en la Reserva Federal (Fed) comenzó con una sacudida en Wall Street, donde los inversores se preparan para movimientos bruscos ahora que el banco central deja de dar señales sobre posibles cambios futuros en las tasas de interés.
La Fed mantuvo las tasas de interés sin cambios, tal y como se esperaba, pero las nuevas previsiones y los comentarios de Warsh, que presidía su primera reunión como presidente, pillaron por sorpresa a los operadores y llevaron a los mercados a descontar una posible subida en los próximos meses.
Los inversores se enfrentan ahora a una Fed más opaca bajo el mandato de Warsh, una que está abandonando las orientaciones prospectivas y revisando su comunicación —un cambio que podría inyectar nueva volatilidad en los mercados.
En su primera declaración de política monetaria, omitió las orientaciones sobre la trayectoria futura de las tasas de interés, al tiempo que señaló posibles cambios en la forma en que la Fed se comunica, interpreta los datos y aborda la inflación.
“Ha empezado con fuerza y está dejando su huella en todo lo relacionado con la Fed”, afirmó Michael Reynolds, vicepresidente de estrategia de inversión de Glenmede.
¿Más sorpresas en el horizonte?
Los inversores habían esperado con impaciencia el debut de Warsh en busca de pistas sobre cómo la Fed podría modificar su funcionamiento bajo el nuevo liderazgo.
Un cambio inmediato fue una declaración de política monetaria simplificada que omitía posibles medidas a corto plazo, imitando el formato utilizado por el expresidente de la Fed, Alan Greenspan, quien estuvo al frente del banco central entre 1987 y 2006.
“Se está pasando de lo que, en mi opinión, era la Fed más transparente —a la que no le gustaba dar sorpresas ni decepciones— a una Fed menos transparente, que no quiere verse encorsetada ni atada a las orientaciones futuras que se habían dado anteriormente”, afirmó Michael Arone, estratega jefe de inversiones de State Street Investment Management.
Warsh señaló que los mercados financieros deberían valorar los valores basándose en su propia interpretación de la economía, en lugar de intentar anticipar la visión que los responsables políticos tienen de los datos.
Los mercados han descontado sistemáticamente las medidas de la Fed con un grado muy alto de precisión durante los últimos 20 años, señaló David Seif, economista jefe para mercados desarrollados de Nomura.
“La simplificación de la comunicación podría significar, en última instancia, que esta idea que ha persistido durante bastante tiempo —que la Fed casi nunca sorprende a los mercados— podría desaparecer”, señaló Seif.
Warsh también anunció una revisión de las operaciones de la Fed, incluyendo su balance, sus comunicaciones, sus fuentes de datos, su productividad y empleo, así como su marco de inflación.
“Tanto lo que dijo como lo que realmente decidió no decir demostró al mercado y a quienes siguen de cerca a la Fed que la forma en que esta va a comunicarse en el futuro va a cambiar de manera apreciable”, afirmó Joseph Purtell, gestor de carteras de Neuberger Berman.
Los mercados se preparan para las próximas subidas de las tasas de interés
Una Fed más agresiva podría enfriar el prolongado repunte bursátil al elevar los costos de financiación para empresas y consumidores, al tiempo que impulsaría al alza el dólar y los rendimientos de los bonos.
Los mercados comenzaron 2026 descontando más recortes de tasas, pero la situación dio un giro después de que la guerra de finales de febrero entre EU e Israel con Irán provocara un aumento de los precios de la energía y de la inflación, lo que hizo que las apuestas se decantaran hacia una posible subida a finales de año. Los datos recientes han mostrado que la inflación se sitúa muy por encima del objetivo anual del 2% de la Fed, un objetivo que Warsh reafirmó el miércoles.
La reunión del miércoles reforzó las apuestas “halcón2 del mercado. Las previsiones trimestrales de la Fed mostraron que nueve responsables de la Fed prevén ahora una subida de las tasas para finales de 2026. El énfasis de Warsh en la estabilidad de los precios durante la rueda de prensa fue interpretado como una postura “halcón” por los mercados, según Josh Jamner, analista sénior de estrategia de inversión de ClearBridge Investments.
Los futuros sobre los fondos federales a última hora del miércoles apuntaban a una probabilidad superior al 50% de que se produzca una subida de tasas en la reunión de septiembre del banco central, según CME FedWatch.
“Septiembre es ahora una opción muy ‘viable’ en cuanto a la posibilidad de que se produzca una subida de tasas, pero si los datos de junio son muy positivos, creo que podrían subir las tasas ya en julio”, afirmó Dustin Reid, estratega jefe de renta fija de Mackenzie Investments en Toronto.
Las acciones retrocedieron el miércoles desde niveles cercanos a máximos históricos, y el índice de referencia S&P 500 cerró con una caída del 1.2%. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a dos años alcanzó su nivel más alto desde febrero de 2025, mientras que el dólar se fortaleció de forma generalizada.
Sin embargo, algunos inversores afirman que la reacción a la reunión del miércoles puede haber sido exagerada, ya que dudan de que las subidas de tasas sean inminentes. El propio Warsh no participó en las proyecciones de tasas que precipitaron parte de la respuesta “halcón”.
Un factor clave para los inversores fue la caída de los precios del petróleo, ya que el crudo estadounidense bajó hasta situarse en torno a los 75 dólares por barril el miércoles, a raíz del acuerdo entre EEUU e Irán alcanzado durante el fin de semana.
“No creo que esto sea necesariamente tan agresivo como la gente lo pinta, porque (Warsh) entiende que los precios de la gasolina probablemente reducirán la inflación general con el tiempo”, afirmó Drew Matus, estratega jefe de mercados de MetLife Investment Management en Nueva Jersey.


